PARMIGIANI FLEURIER Tonda Métropolitaine Bleu Abyss

Parmigiani Fleurier amplía su colección Tonda Métropolitaine con una esfera azul abisal, un color que ya es característico de la casa. La manufactura ha optado por no indicar las cifras en el contorno de esta esfera para no perturbar el fino azuleado que forman las ondas concéntricas en toda la superficie, a excepción de la ventanilla pulida del segundero pequeño. El azul abisal característico de Parmigiani Fleurier se obtiene sumergiendo el soporte en un baño galvánico muy preciso, con una determinada intensidad de corriente y una temperatura perfectamente controlada.

PARMIGIANI FLEURIER Tonda Métropolitaine Bleu Abyss

La búsqueda del azul abisal

En la sucesión de colores bajo el efecto de la electrólisis existe una parte de magia. El soporte comienza adquiriendo un tono naranja vivo que precede a un marrón tirando a óxido; a continuación aparecen los tonos violáceos, hasta llegar a un color berenjena sobrecogedor; por último, los fermentos de azul se dibujan con ese azul-violeta que se torna azul… abisal. En ese preciso instante se extrae el soporte del baño. Un segundo de más y cambiaría al azul real y luego, al gris. El baile de los colores galvánicos es un arte delicado, en el que la precisión danza con el tiempo.

PARMIGIANI FLEURIER Tonda Métropolitaine Bleu Abyss

Una carrura moderna y asimétrica

La colección Métro, redonda y de acero, es urbana y moderna y pretende ser más fina que los demás clásicos de la marca, en la línea del Tonda 1950.

La sutilidad de su diseño se debe al hecho de que el reloj es asimétrico: posee dos perfiles distintos. Su perfil izquierdo, el que no lleva corona, es convencional. Corresponde a la forma de gota icónica que constituye la identidad visual de la marca. Su perfil derecho, en cambio, cuenta con asas alargadas que se extienden hasta la corona, bordeándola lo más cerca posible. Esta asimetría constituye la identidad de la pieza, la parte más singular del reloj y su toque de modernidad.

PF310, el movimiento del Tonda Métropolitaine

En 2014 Parmigiani Fleurier lanza la colección Métro y, en particular, el movimiento PF310 del Tonda Métropolitaine. La nueva gama de movimientos, fabricada en su totalidad por Parmigiani Fleurier, representa un logro industrial para la manufactura, que ha puesto a punto procesos de fabricación optimizados para ella.

Las máquinas de transferencia lineales, combinadas con el uso de troqueles, permiten una homogeneidad de la producción que determina la fiabilidad incondicional del calibre. Los procesos de fabricación racionalizados pueden por tanto reproducirse en términos de calidad y exactitud.

Por otro lado, los fabricantes han imaginado diseños «monobloque» para poder realizar, en la medida de lo posible, componentes multifunción que reduzcan los ajustes necesarios.

PARMIGIANI FLEURIER Tonda Métropolitaine Bleu Abyss

Por último, se ha recurrido a toda la maestría de la división para perfeccionar la precisión del movimiento. Es el caso, por ejemplo, del volante de inercia variable, conocido como «volante con cabezas perdidas», gracias al cual es posible suprimir la raquetería clásica. Esta innovación permite ajustar el momento de inercia girando las cabezas perdidas en lugar de jugar con la longitud activa de la espiral como es necesario con un ajuste tradicional. De esta forma, funciona de manera estable a largo plazo, adquiere resistencia a los choques y, gracias al mantenimiento del punto de cómputo, garantiza un correcto isocronismo. Esa constancia se ve reforzada por el doble barrilete que permite una distribución más estable y lineal de la energía que un barrilete único dentro del calibre.

En lo que respecta al flujo industrial, cada componente termina en manos del artesano para dotarlo de un acabado manual que ninguna máquina podría darle. El pulido de los ángulos de los puentes se realiza en el torno manual, todas las partes visibles del movimiento están perladas y las Côtes de Genève terminan por sublimar el conjunto. El trabajo manual invertido en cada calibre es colosal y hace de él una maravilla técnica a caballo entre el trabajo industrial, el relojero y el artesanal.

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