Princesse Marie-Clotilde de DEWITT

Al crear esta pieza excepcional, obra maestra de la relojería y de la joyería, el Conde Jérôme de Witt, fundador de la Manufactura y creador de los relojes DeWitt, ha querido rendir homenaje a su madre, S. A. I. R. la Princesa Marie-Clotilde Napoleón. La técnica del engastado de esta pieza es novedosa y libera a los diamantes de toda materia y forma, come si estuvieran suspendidos. La mirada queda inevitablemente atrapada por las profundidades de un bloque translúcido, y cautivada por esta sorprendente transparencia. Cuenta con un total de 405 diamantes talla baguette (alrededor de 13 quilates) que visten esta pieza de alta joyería.

reloj Princesse Marie-Clotilde de DEWITT

Las columnas imperiales, clásico adorno de la mayoría de los relojes DeWitt, han sido rediseñadas con refinamiento para magnificar el engastado etéreo y único de la pieza. Con su caja de 36 mm de diámetro, el reloj Marie-Clotilde late al ritmo de un movimiento mecánico de cuerda automática, dotado de una reserva de marcha de 42 horas.

La aguja de las horas es una delicada escultura calada que representa un corazón, mientras que la aguja de los segundos adopta la forma de una espada calada, típica de los relojes DeWitt. La corona y la hebilla, ambas de oro blanco de 18 quilates y pulidas con la firma “W” grabada finamente, aportan un toque suplementario de delicadeza a los acabados. Todo el conjunto queda realzado por una correa de aligátor de un color rojo profundo.

Al poner la técnica al servicio de la belleza y de la excelencia, la manufactura DeWitt ha sabido crear un verdadero objeto de arte relojero, innovador tanto en su diseño como en su principio de construcción.

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