PIAGET Art & Excellence: marquetería en madera y madera/nácar y el grabado en oro

El símbolo ultraplano definitivo, el Altiplano 38 mm, por quinto año consecutivo engrandece los oficios artísticos Su misión es la de magnificar toda la belleza cautivadora de la rosa Yves Piaget representada en su esfera. Personifica el encuentro entre dos mundos que comparten una infinidad de similitudes, definiendo el escenario perfecto para todo tipo de posibilidades y también, por encima de eso, de aparentes imposibilidades. Una pasión por lo excepcional, la búsqueda de la precisión más absoluta, paciencia y cuidado meticuloso dedicado a la excelencia. Para el evento SIHH 2016, el jardín de rosas de Piaget da la bienvenida orgulloso a dos nuevas técnicas – la marquetería en madera y madera/nácar, y el grabado en oro – a las que se ha recurrido para decorar tres nuevos modelos Altiplano. Himno contemporáneo pero atemporal a la feminidad, estas tres nuevas creaciones encarnan a la perfección la visión de Piaget por la seducción y la elegancia.

PIAGET Altiplano 38mm con esfera en oro grabado G0A41190

“Siempre he estado enamorado de las rosas”, recuerda Yves Piaget, un apasionado devoto de esta flor hasta el punto de haber sido la inspiración de la empresa de cultivadores de rosas Meilland para bautizar una de sus variedades más hermosas con su nombre: la misma que había ganado el Concurso Internacional de Nuevas Rosas de Ginebra. Había nacido la rosa Yves Piaget. Agraciada con espléndidas flores de fuerte perfume y compuestas por 80 pétalos aserrados color rosa que combinan el encanto de las rosas vintage con la exuberancia de los modernos gustos florales, se ha convertido sin duda alguna en la musa de la joyería. Reinventada continuamente con una sensibilidad única en las sucesivas colecciones, esta rosa de fácil identificación con su aspecto casi de peonía, ha demostrado ser una inagotable fuente de inspiración para la Maison. Es el emblema de Piaget que representa el amor por la mujer. Nada es demasiado bello para la Femme de la Fleur .

En 2012, en conmemoración del 30º aniversario del nacimiento de esta rosa, el joyero Piaget optó por exaltarla a través de una serie de creaciones de Joyería y Alta Joyería. La amada flor de Yves Piaget también agudiza la creatividad de Piaget como relojero. La Manufactura la reprodujo en un Altiplano, el elegante icono de lo ultraplano, y subrayó los oficios artísticos cuyo objetivo aquí es el de magnificar su cautivadora belleza sobre la esfera del reloj. Representa el encuentro entre dos mundos que comparten una riqueza de similitudes: la pasión por lo excepcional, la búsqueda de la precisión absoluta, junto con la paciencia y meticuloso cuidado dedicado a la excelencia. El esmalte, un material que únicamente unos pocos artistas son capaces de manejar a la perfección, se utiliza magistralmente en estos modelos. La rosa Yves Piaget reina con supremacía sobre la esfera en todo su voluptuoso esplendor. El año siguiente, la rosaleda de Piaget dio la bienvenida a una nueva creación que presentaba una miniatura esmaltada obra de Anita Porchet o un  champlevé adornado con “paillons” (lentejuelas) y un engastado. Deseosa de ir un poco más allá en esta proclamación de amor a su musa, la Manufactura ha continuado distinguiéndose en registros sin precedentes no esperados que son aún más extraordinarios y exclusivos. Han puesto a dura prueba el talento de los maestros artesanos que pocas veces son llamados al campo de la relojería. Así floreció la rosa en una esfera de seda con bordado de hilo de oro mediante una técnica de trabajo con hilo conocida como jaseron, por primera vez en Piaget; o sobre una esfera de micromosaico de cristal que contiene teselas dispuestas verticalmente creando un efecto trompe l’oeil o trampantojo.

PIAGET Altiplano 38 mm con esfera en marquetería de madera y nácar blanco G0A41209

En 2014 diez piezas maestras de la relojería florecieron en los talleres de la Manufactura. A través de las técnicas de la pintura en miniatura y el cloisonné, Piaget demostró una vez más que no existe límite para la creatividad en términos de diseños o colores. En su constante esfuerzo por explorar el arte del bordado, la Maison trajo al mundo de la relojería su primer ejemplo de pintura de bordado usando hilos de seda de diversos colores. La mano se convierte en el pincel y el hilo se convierte en la pintura en esta hazaña artística que resulta a un tiempo fascinante y maravillosamente hermosa.

En 2015 se seleccionaron tres nuevas técnicas igualmente excepcionales. La delicada belleza de la rosa Yves Piaget está exquisitamente mejorada por el esmaltado Gran Feu en una base de grabado guilloché ; bordado con la técnica de micro-puntillismo realzada por un hilo de plata ‘filet’; y por primera vez en las enrarecidas esferas de la Alta Relojería, marquetería de piedra dura. Esta última habilidad solo la dominan unos pocos artesanos, particularmente cuando se aplica a un espacio ten reducido como es la esfera de un reloj.

Este año, en el SIHH 2016, Piaget presenta dos nuevas técnicas: marquetería de madera/nácar y madera, y el grabado en oro.

Altiplano 38mm con esfera en marquetería de madera y Altiplano 38 mm con esfera en marquetería de madera y nácar blanco

Hecho a mano por la artesana Rose Saneuil

“La rosa Piaget es el arquetipo de la belleza, la elegancia y el refinamiento”

PIAGAET Altiplano 38mm con esfera en marquetería de madera G0A41208

Una técnica usada desde los primeros tiempos para decorar objetos de madera, marquetería consistía en el tallado de la madera con el fin de embutir fragmentos de otros materiales. Alcanzó su apogeo en los siglos 17 y 18 durante los períodos de estilo Luis XIV y Luis XV, y en particular bajo la influencia del ebanista André-Charles Boulle. Fue de hecho en la famosa Escuela Boulle donde realizó su formación en ebanistería con una especialización en marquetería, donde Rose Saneuil, que desde su juventud se había sentido atraída por el arte y los oficios artísticos, experimento ese momento de inspiración. “Desde las primeras clases de marquetería supe que había encontrado mi camino”, comenta esta apasionada artesana cuyo “arte está limitado únicamente por la fronteras de la imaginación”. Mientras respiraba la fragancia cautivadora de la rosa y contemplaba su perfección, la artista realizó un esbozo para preparar el tallado de los fragmentos de madera usando la completa técnica de “elemento por elemento” dominada únicamente por unos pocos artesanos, especialmente cuando se aplica a un espacio tan reducido como es la esfera de un reloj. Luego llegó la elección de los materiales. Lámina de “arce de ojo de pájaro” rosa palo, sicomoro rosa y rojo claro, junto con nácar blanco que aparecen en el modelo Altiplano 38 mm mother-pearl & wood marquetry. Domar el delicado material, seleccionarlo para obtener las sobras de color deseadas, “etiquetándolo” de forma que cada uno de los 96 elementos puedan tas su serrado, ensamblarse e incrustarse dentro de un diámetro de 32 mm. Pétalo a pétalo, desplazándose desde el exterior hacia el interior, trabajando una precisión de una centésima de milímetro y asociando cada color con un material particular, o diferentes especies (arce de ojo de pájaro rosa, sicomoro rosa y rojo claro), la rosa va cobrando vida.

Una celebración de color y maravilla estética, la esfera de cada uno de estos dos modelos Altiplano esconden 25 horas de trabajo artesano. 

Altiplano 38mm con esfera en oro grabado

Hecho a mano por el artesano Dick Steenman

 “Romántica y moderna por naturaleza, la rosa Yves Piaget encarna la serenidad femenina”

Altiplano 38mm con esfera en oro grabado

“”Experimento la creación de una conexión instintiva con la sección de oro como la base de una comunicación con la materia. “No es una mera fórmula matemática, sino una profunda relación entre las formas que se encuentra en la naturaleza y que define la belleza natural y algunas veces imperceptible o inconsciente de los objetos”. Tal es el enfoque adoptado por Dick Steenman, un artesano dotado de múltiples talentos bajo cuyos dedos adiestrados el oro rosa de la esfera se convierte en la rosa Piaget. El artista utiliza un fino punzón para delinear los pétalos. Luego llega una etapa crítica en el trabajo del grabador debido a la extrema delgadez dela esfera: en concreto, “esculpir” cada pétalo. El objetivo es crear un efecto de profundidad, dado que el grosor de la esfera se ha reducido a los mismos límites de lo que es posible para mantener la naturaleza ultraplana de este modelo. El gesto de precisión quirúrgica para evitar perforar el metal precioso es repetido pacientemente a medida que el trabajo comienza a tomar forma. Cada pétalo se trabaja ahora en combinación con los de su alrededor para respetar la jerarquía que va desde el interior al exterior y con el fin de igualar y mantener la mirada. “Ya no tengo que mirar lo que estoy haciendo, porque los movimientos se vuelven instintivos”, comenta Dick Steenman, para quien la querida flor de Yves Piaget ya tiene secretos. Luego llega la fase en la que el grabador pule y suaviza las superficies. Por último, la peligrosa fase clave en la que se da el toque final acentuando los ángulos, reforzando los pliegues para obtener un sentido perfecto de profundidad y grosor. El resultado es una obra maestra de la delicadeza y la sensualidad que implica más de 30 horas de trabajo artesano para su consecución.

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