PARMIGIANI FLEURIER Tonda Métropolitaine Sélène

Misteriosa y cautivadora, la colección Métro rinde homenaje a la luna. Con la presentación del Tonda Métropolitaine Sélène, Parmigiani Fleurier dedica una pieza femenina a la representación de las fases lunares y en esta ocasión, añade a su gama un nuevo movimiento fabricado completamente en el seno de sus talleres. El Tonda Métropolitaine Sélène es impresionante desde el punto de vista técnico y de la precisión, además, posee una belleza artesanal única gracias a la omnipresente búsqueda ornamental, que confiere a este modelo su carácter precioso. Estas intervenciones de la mano humana, que es insustituible, le confieren un valor perceptible, único.

PARMIGIANI FLEURIER Tonda Métropolitaine Sélène

Con sus dos minilunas doradas grabadas en el disco lunar, que aparecen y desaparecen tras las volutas de una nube, el Tonda Métropolitaine Sélène responde a una ejecución clásica de la fase lunar. Aunque puede resultar clásica a priori, al observarla más de cerca aparecen una serie de elementos de gran sutileza que confieren a la pieza toques de distinción que constituyen la base de su originalidad.

Por ejemplo, el hecho de que la luna no sea dorada, sino realmente rojiza y que posea el brillo particular de las noches excepcionales. O el hecho de que su superficie esté compuesta por cráteres —denominados mares lunares— obtenidos mediante la superposición de calcados sucesivos, un procedimiento de gran complejidad artesanal. Más que una representación, se trata de una búsqueda de la encarnación de la luna, que aparece para el disfrute del usuario.

Pero el auténtico punto fuerte y la originalidad de la pieza reside en el motivo floral que adorna la esfera y que sublima la feminidad intrínseca de esta complicación. La flor de loto, representada en el centro de la pieza, es una planta que se abre de noche, a la hora en la que aparece la luna. En determinadas culturas, se dice que esta flor es el símbolo del caminar femenino, ya que de cada paso de la mujer nace una flor de loto.

Adornando el centro de la esfera, esta flor de loto está realizada con encajes de nácar, de una finura de apenas 0,2 mm, que se superponen en dos estratos. El primer grosor, el de apoyo, está barnizado y satinado a continuación, oponiéndose así a la capa superficial, que presenta un acabado pulido. Esta alternancia de superficies, entre satinadas y pulidas, genera un reflejo de luz especialmente cautivador que queda aún más reforzado con el juego de profundidades inherente a las dos capas de nácar.

En 2016 se presentarán dos versiones de la esfera del Tonda Métropolitaine Sélène. La primera de ellas está compuesta íntegramente de nácar blanco, que forma tanto la base de la esfera como el loto. La segunda presenta la esfera azul abisal firma de Parmigiani Fleurier, sobre la cual se añade un loto de un color prácticamente a juego.

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