PARMIGIANI FLEURIER Tonda 1950 Clarity

Cuando la elegancia del Tonda 1950 se combina con el encanto de una esfera completamente engastada, nace la magia. No obstante, fiel a su estilo iconoclasta, Parmigiani Fleurier ha querido ir más allá de la belleza real —aunque en ocasiones congelada— de los diamantes. La Manufactura ha insuflado vida a estas gemas divinas disponiéndolas en un deslumbrante mosaico.  El impulso de innovación de Parmigiani Fleurier reside una vez más en la idea de una estructura así, compleja y de vibrante intensidad. Han sido necesarios 620 diamantes (con un total de 2,495 quilates) para engastar la esfera y 84 diamantes (con un total de 0,6460 quilates) para engastar el bisel.

PARMIGIANI FLEURIER Tonda 1950 Clarity

Emoción in crescendo

El Tonda 1950 encarna la esencia misma del estilo Parmigiani Fleurier con su diseño fino y la armonía de su faz y sus formas. Al concebir esta nueva creación, la Manufactura ha querido poner de relieve esta elegancia absoluta. La perfecta combinación de los diamantes y los modelos aureolados con bisel engastado —grandes clásicos de la Casa— era evidente. Por ello, había llegado el momento de traer al mundo un modelo completamente engastado. Este representa una nueva definición del lujo, viva y emocionante.

Se han escogido diamantes redondos de cinco tamaños diferentes para adornar la esfera. El tamaño de los diamantes está medido al milímetro; su ubicación, definida con total precisión. Boceto tras boceto, el diseño de la equilibrada composición evolucionó hasta alcanzar esa transición perfecta y fluida entre las piedras preciosas, más pequeñas en el centro, más grandes a continuación y de nuevo más menudas en el exterior, allí donde se encuentran con los índices. Esta extraordinaria pieza no transmite sensación de repetición alguna, ni tampoco de un engaste artificial y sin alma. Por el contrario, cada diamante está pensado para actuar en el espectacular conjunto de tal forma que la esfera, a nuestros ojos, parece adquirir volumen. La viveza de las gemas es única, casi deslumbrante, tanta es la luz que refleja.

Variaciones en el diseño de la pulsera/correa

El Tonda 1950 Clarity con caja de oro rosa incorpora una pulsera de eslabones del mismo metal en una combinación de total sofisticación. En su versión en oro blanco, Parmigiani Fleurier ha concebido esta pieza con la correa de piel de becerro nacarada de su colección, a la moda y en línea con el espíritu cool chic gracias al sutil efecto brillante. Asimismo, el Tonda 1950 Clarity expresa toda su feminidad cuando se combina con una correa estampada de piel de becerro nacarada.

Referencias: PFC267-1064600-B10002 (oro rosa) y PFC267-1264600-XC2621 (oro blanco).

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