La Montre Extraordinaire La Rose de JAEGER-LECOULTRE

Tras su lanzamiento en 2007 en la Muestra de Venecia, el reloj de Alta Joyería La Montre Extraordinaire La Rose florece este año 2012 como una versión cristalina que ilumina la muñeca con sus 14 quilates de diamante. Sus curvas se inspiran en las líneas puras y elegantes del siglo XIX. Su corola esculpida en oro blanco, trabajada en relieve, está íntegramente tapizada con piedras preciosas que acentúan la fineza y el movimiento de sus pétalos superpuestos. Nacida a través de los dedos expertos de auténticos artistas, esta pieza de Alta Joyería celebra el maridaje de la belleza con la precisión, gracias a la más compleja técnica de engaste: el engaste nieve.

La Montre Extraordinaire La Rose de JAEGER-LECOULTRE

El engaste nieve, inventado por Jaeger-LeCoultre, requiere una extraordinaria pericia en este oficio para poder darle a la pieza un efecto voluptuoso y escarchado absolutamente excepcional.

Además de la complejidad de la pieza y el tiempo necesario para su realización, la selección de diamantes también requiere de una gran pericia: los diámetros más pequeños deben poder fundirse en las formas más audaces, ya que en esta pieza los pétalos no presentan ni la más mínima superficie plana. En total, 1420 diamantes revisten la rosa.

Con una amplísima paleta de gemas talladas y ajustadas individualmente, el maestro engastador las aglutina muy tupidamente unas junto a otras, juega con los diámetros y ve cómo, poco a poco, su labor hace desaparecer íntegramente el oro blanco de la caja y de la esfera. Sabiamente recorrida por un par de agujas, la esfera está engalanada con zafiros rosa, símbolo de un tiempo tan precioso como eterno. Por último, como un engaste extraordinario merece una mecánica de excepción, en el corazón de esta maravillosa pieza palpita el calibre de cuerda manual Jaeger-LeCoultre 846, oculto bajo el centelleante pistilo.

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