CHOPARD Imperiale Joaillerie 2016

Fastuosa. Audaz. Majestuosa. La colección Imperiale se enriquece con una pieza excepcional creada a su imagen. Un reloj impresionante, una proeza técnica convertida en una joya estética. Un degradé de zafiros inspirado en los colores del cielo después de una tormenta, del que se encuentra colgado un extraordinario arco iris.  El reloj Imperiale Joaillerie de los colores del arco iris es una pieza excepcional, que simboliza perfectamente la colección de la que forma parte. Imperiale es, ante todo, un aura y una presencia magnética creada a imagen de las mujeres que lo llevan.

CHOPARD Imperiale Joaillerie 2016

Magnética, fascinante, la colección Imperiale Joaillerie de los colores del arco iris atrae todas las miradas. La cifras son impresionantes, 581 zafiros, más de 1000 horas de trabajo para la selección, la talla y el engastado de las piedras, para un total de 47,98 quilates. Pero, al primer vistazo los números desaparecen para dejar paso a la emoción. Esta obra maestra de la joyería, está formada por un degradé de zafiros de todos los colores, que van del majestuoso púrpura (el color emblemático de la colección Imperiale) hasta el verde anís, pasando por toda una galaxia de azules, de rojos y de amarillos, con los mil y un tonos que constituyen esta gama. Estas variaciones cromáticas son unos auténticos fuegos artificiales, un resplandor que se renueva sin cesar y hacia el que se vuelven todas las miradas.

Sobre esta excepcional obra se han ido volcando sucesivamente todas las manos pacientes, expertas e imaginativas que trabajan en los talleres de joyería y de relojería de la manufactura ginebrina. Entre todas ellas han dado vida a un reloj de oro rosa de 18k, completamente engastado de zafiros talla baguette, cuyo degradado de colores cubre la esfera, la caja y la correa. La corona y los cubre-asas están adornados con amatistas. La selección, la talla y el engastado de las piedras han requerido un saber hacer excepcional y un trabajo titánico llevado a cabo los artesanos de Chopard, que han dedicado 1.012 horas de trabajo exclusivamente a estas operaciones.  Como en los cuentos más bellos, el reloj aparece vestido con un traje de alta costura de los colores del arco iris, un tejido-joya de una delicadeza exquisita. Y bajo este vestido de luz late en secreto el corazón de un movimiento automático…

Un movimiento Chopard

Completamente diseñado y realizado en los talleres de Fleurier Ebauches, la entidad del Grupo Chopard dedicada a la producción industrial de movimientos, el calibre Chopard 01.03-C que da vida al Imperiale Joaillerie late a una frecuencia de 28’800 alternancias/hora (4 Hertz) y dispone de un barrilete que ofrece una excelente reserva de marcha de 60 horas. Todas estas características aseguran la fiabilidad, el rendimiento y la precisión de este movimiento mecánico de carga automática. Visible a través de un fondo abierto, el calibre Chopard 01.03-C adquiere toda su dimensión envuelto en una luz multicolor.

Segura de sí misma, seductora, resplandeciente, la colección de relojería y joyería Imperiale representa un homenaje a la grandeza de los Imperios. Transmite sus códigos en la modernidad e interpreta sus líneas esculturales a través de una feminidad llena de estilo y sensualidad. Su maravillosa energía se magnifica hoy en día a través del reloj Rainbow, joya de este imperio de púrpura y de luz. Un reloj digno de una emperatriz.

Referencia 384240-5003.

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