VACHERON CONSTANTIN Métiers d’Art: Esferas celestes de Copérnico 2460 RT & Villes Lumières

Los maestros artesanos de Vacheron Constantin son artistas por excelencia y están dotados con el extraordinario don de emocionar. Desde 1755, su espíritu innovador y su saber hacer excepcional han pasado de generación en generación por medio de auténticas obras de arte. La nueva colección Métiers d’Art Esferas celestes de Copérnico 2460 RT pone de manifiesto esta maestría artística en todo su esplendor. La nueva colección Métiers d’Art Villes Lumières es una invitación a emprender un viaje nocturno por encima de las ciudades. En los diales cubiertos con una base esmaltada en tonos profundos, una amplia variedad de polvos crea un cuadro en miniatura a vista de pájaro de estas extensiones urbanas.

VACHERON CONSTANTIN Métiers d’Art Esferas celestes de Copérnico 2460 RT 

VACHERON CONSTANTIN Métiers d’Art Esferas celestes de Copérnico 2460 RT 

En 1543, el matemático y filósofo Nicolás Copérnico publicó De revolutionibus orbium coelestium, una obra que anunciaba una importante revolución astronómica en la historia de la ciencia. Su hipótesis cuestionaba el geocentrismo, el antiguo sistema cosmológico que defendían Aristóteles y Ptolomeo, según el cual la Tierra es inmóvil y se ubica en el centro del universo. En su obra, Copérnico presentaba la teoría del heliocentrismo y demostraba que la Tierra, además de girar alrededor de su eje y tener un satélite (la Luna), gravita alrededor del Sol. Varias décadas después, la teoría se completó con la incorporación de las trayectorias elípticas de los astros. Esta nueva visión espacial tuvo una gran repercusión filosófica en la percepción de la humanidad. Desbarató todas las creencias vigentes e hizo pasar al género humano de un mundo cerrado a un universo infinito. Supuso una revolución con profundas repercusiones en todas las áreas de conocimiento. Vacheron Constantin rinde homenaje a aquellos descubrimientos emblemáticos que cambiaron decisivamente la faz de la tierra.

Una esfera y tres ejecuciones distintas

La colección Métiers d’Art Esferas celestes de Copérnico pone de manifiesto más elocuentemente que nunca la creatividad de los maestros artesanos de Vacheron Constantin, quienes han ideado tres esferas, cada una con una interpretación distinta del mismo tema. La decoración está inspirada en las representaciones gráficas del cartógrafo germano-neerlandés del siglo XVII Andreas Cellarius, autor de Harmonia Macrocosmica, el principal mapa celeste en color, que se caracteriza por un magnífico estilo barroco.

VACHERON CONSTANTIN Métiers d’Art Esferas celestes de Copérnico 2460 RT 

Las esferas de la colección constan de dos partes diferentes. En el óvalo central, luce un sol con un rostro de oro rosa grabado a mano, mientras que el disco exterior está dedicado a tres variaciones artesanales. El pequeño surco elíptico que queda entre ambos representa la órbita de la Tierra. Esta última se dibuja en un pequeño disco de oro ligeramente abombado de apenas 6,8 milímetros de diámetro, que ofrece una vista polar de los continentes basada en una proyección cartográfica cónica de Lambert.

El arte del esmalte grand feu

Varias técnicas de esmaltado ocupan un lugar de honor en el primer modelo de este trío. El esmaltador se ha inspirado en el mapa astronómico del sistema copernicano que diseñó Andreas Cellarius. En la representación de la Tierra, de esmalte grand feu champlevé, se ve el azul de los océanos y la geografía de los continentes, una auténtica proeza técnica teniendo en cuenta la escala a la que se representan. En un segundo plano, aparece un mapa celeste esmaltado en colores pastel sobre un fondo de oro. Las finas líneas que lo salpican dibujan la órbita de los cinco planetas que se muestran. Cada astro se representa mediante una estrella y, al igual que ambos solsticios, se nombra en latín. La parte exterior de la esfera luce los doce signos del zodiaco en esmalte policromo. Estos se han realizado con plantillas y se han acabado a pluma y rellenado con un pincel. La esfera es el fruto de un trabajo meticuloso y arriesgado, hecho con paciencia y detenimiento, que ha llevado más de un mes y ha requerido numerosas cocciones de hasta 850 ºC, antes del bruñido con piedra, el lapidado y el pulido. Son estas operaciones las que llevan siglos contribuyendo a la excelencia de la tradición de la relojería ginebrina.

El arte del grabado

La segunda esfera, que revela una influencia todavía más barroca, está grabada a mano. Los doce signos del zodiaco se entremezclan en un disco de oro blanco. El grabador lo ha decorado con profusión de detalles realizados mediante la técnica del ramolayé, realzando los volúmenes esculpidos a mano en el material e iluminados con un juego sutil de inclinaciones y profundidades del relieve. Los músculos protuberantes de sagitario o la melena suelta de capricornio resultan extraordinariamente realistas cuando se observan con una lupa. En la tierra que orbita alrededor de un sol llameante, se ha apurado la delicadeza de los detalles. Los océanos aparecen cubiertos de olas microscópicas por el efecto del grabado, mientras que los continentes se han pulido para realzar la luminosidad del oro. El resultado es un trabajo de orfebrería excepcional.

El arte combinado del grabado láser y el grabado artesanal en cristal de zafiro

Para decorar la tercera esfera se han empleado unas técnicas que presentan varios aspectos novedosos. Como acompañamiento de este baile de la Tierra y el Sol, los signos del zodiaco se completan con un cielo salpicado de estrellas con efecto tridimensional. La tierra está grabada a mano y, en ella, se aprecia el contraste entre el delicado graneado de las olas del mar y el brillo de los continentes. Una subesfera pintada a mano de azul oscuro aparece cubierta de un cristal de zafiro transparente con la parte posterior grabada. Vacheron Constantin se ha servido de la novedosa técnica del grabado láser para esculpir los símbolos. Posteriormente el grabador los ha trabajado íntegramente a mano para realzar los relieves y jugar con los efectos opalescentes del zafiro. Por delante, las constelaciones se han grabado con láser y después se han realzado con Super-Luminova®. Esta semioscuridad brinda el fascinante espectáculo del mapa celeste en todo su esplendor y recuerda la inmensidad del cielo nocturno.

Una esfera original que encierra una proeza técnica

Estos relojes distinguidos con el Punzón de Ginebra están equipados con el calibre 2460 RT de la manufactura. Este movimiento mecánico automático, que, durante tres años, ha sido diseñado, desarrollado y creado por Vacheron Constantin, permite recrear la fascinante escena del cielo que reproduce el sistema heliocéntrico. La hora se indica mediante dos manecillas periféricas triangulares de oro 4N —calada la de las horas y maciza la de los minutos— que recorren el borde de la esfera. Unas ruedas especiales de gran tamaño, situadas en la parte exterior del calibre, accionan estas agujas.    Una esfera original que encierra una proeza técnica Estos relojes distinguidos con el Punzón de Ginebra están equipados con el calibre 2460 RT de la manufactura. Este movimiento mecánico automático, que, durante tres años, ha sido diseñado, desarrollado y creado por Vacheron Constantin, permite recrear la fascinante escena del cielo que reproduce el sistema heliocéntrico. La hora se indica mediante dos manecillas periféricas triangulares de oro 4N —calada la de las horas y maciza la de los minutos— que recorren el borde de la esfera. Unas ruedas especiales de gran tamaño, situadas en la parte exterior del calibre, accionan estas agujas.

VACHERON CONSTANTIN Métiers d’Art Esferas celestes de Copérnico 2460 RT 

El camino elíptico que sigue la Tierra alrededor del Sol es uno de los principales puntos fuertes del reloj y, además de su impactante presencia estética, proporciona una información diaria. La Tierra, que gira alrededor de su eje durante un período de rotación de 24 horas, es decir, un día solar medio, constituye la primera complicación. La segunda es la órbita elíptica que describe la Tierra alrededor del Sol en un periodo de 365,2421898 días, esto es, un año tropical, y se logra mediante un tren de engranajes «tropical». Se trata de un mecanismo sumamente preciso, ya que el dispositivo que acciona el movimiento real de la Tierra solo requiere un ajuste de un día cada 8.000 años: toda una eternidad. El nivel de precisión de esta complicación pone de manifiesto la implicación de la manufactura en la creación de nuevos movimientos. Con esta hazaña, la manufactura nos recuerda que siempre ha demostrado su capacidad de innovación en materia de indicación analógica de la hora, gracias al dominio de la ingeniería relojera y a la audacia creativa que le otorgan sus más de 260 años de trayectoria.

El dominio de los detalles

En la parte posterior del reloj, un cristal de zafiro protege la masa oscilante de oro, que luce un grabado de la misma temática: un sol radiante rodeado de elipses. El calibre automático, compuesto por 352 piezas cuenta con una reserva de marcha de 36 horas. Los acabados, que demuestran un dominio absoluto de este tipo de operaciones, se han realizado a mano íntegramente, tal como dicta la tradición de la relojería.  Los doce signos del zodiaco se han grabado con elegancia en el aro del bisel de 43 milímetros de diámetro. Para garantizar la mayor comodidad posible, todas las funciones —las horas, los minutos y los dos movimientos de la Tierra— se ajustan desde la corona. Los tres modelos están provistos de una correa de piel de Alligator mississippiensis con una hebilla de oro. Se entregan en una preciosa caja de presentación de madera con una lupa para contemplar la delicadeza del trabajo artístico realizado.

Referencias: 7600U/000G-B212 (esmalte Grand Feu), 7600U/000G-B211 (grabado artesanal), 7600U/000G-B226 (zafiro).

VACHERON CONSTANTIN Métiers d’Art Villes Lumières

La Maison ha soñado con un brillante encuentro entre dos artes excepcionales: el esmaltado Grand Feu champlevé, una habilidad transmitida a lo largo de casi tres siglos por los artesanos de Vacheron Constantin; Y un polvo precioso aplicado a mano, una técnica dominada por el artista invitado japonés Yoko Imai. Esta es la primera vez que esta técnica se ha utilizado en la esfera de un reloj en la que las partículas de oro, perla, platino y polvo de diamante son meticulosamente aplicadas una por una, dotando al esmalte de excepcional resplandor. Los brillantes puntos de luz, colocados con gran precisión, componen un retrato de estos amplios y majestuosos paisajes urbanos. Los efectos de luz juegan un papel importante al crear esos caminos, ríos y lugares de interés, tan realistas. Certificados con el prestigioso Sello de Ginebra, los relojes Métiers d’Art Villes Lumières poseen un calibre Vacheron Constantin con un refinado acabado, de acuerdo a las técnicas tradicionales de la Alta Relojería. Los primeros modelos de esta nueva colección están dedicados a la magia nocturna de Ginebra, París Nueva York y Beijing. Con el paso del tiempo, este vuelo nocturno continuará sobre otras ciudades.

Una vocación duradera para la artesanía artística

La colección Métiers d’Art Villes Lumières perpetúa la antigua tradición de artesanía artística de Vacheron Constantin. En 1755, el primer reloj conocido por el fundador de la Maison, Jean-Marc Vacheron, ya contaba con delicados motivos arabescos grabados. Desde entonces, y durante casi tres siglos, engastadores, esmaltadores, guillocheurs y grabadores han estado cultivando y transmitiendo estos trabajos artesanales que se han vuelto extremadamente excepcionales. Hoy como ayer, a lo largo de los años y con el paso de sucesivas creaciones, su destreza ha dado vida a grandes obras maestras del arte relojero. Estas habilidades decorativas combinan su técnica con el Arte y la creatividad en las esferas de los relojes, y a menudo adoptan el espíritu de Artes menos conocidas y sorprendentes como la iluminación, la laca japonesa, la glíptica o el engastado de efecto cloissonné. Siguiendo esta tradición, la colección Métiers d’Art Villes Lumières permite a Vacheron Constantin explorar un territorio expresivo nuevo, contemporáneo e innovador para los trabajos artesanales.

Perspectiva Aérea

Vacheron Constantin ha representado grandes ciudades – notablemente conocidas por su influencia artística – a través de su panorama nocturno. Aplicar individualmente partículas de polvo preciosas implica extrema destreza, y hacerlo en la superficie de un reloj, adicionalmente implica la limitación de definir una altitud ideal para cada ciudad con el fin de transmitir de manera realista el impacto emocional de sus contornos urbanos. Los cuadros en miniatura que Yoko Imai ha compuesto, reproducen fielmente la verdadera “cartografía de iluminación” de las ciudades, con sus diversos tipos de luces, mostrando animados distritos e incluso densidad de tráfico. Este trabajo increíblemente meticuloso en el mapa de cada ciudad requirió de varias semanas de investigación y ensayos sobre diversos materiales.

Esmalte Grand Feu

Para cada una de las esferas, el maestro de Vacheron Constantin primero examina las posibilidades que ofrece el champlevé para resaltar las formas de las calles, jardines y extensiones de agua. Después de retirar a mano el oro de la esfera de acuerdo a los contornos elegidos, aplica sucesivas capas de esmaltes de color translúcido. Entre cada recubrimiento, la esfera se hornea a una temperatura extremadamente alta de 850 ° C. Estas fases cruciales y delicadas, magistralmente guiadas por la intuición y gobernadas por una rigurosa disciplina adquirida con el tiempo, permiten derretir, transformar el vidrio en polvo mezclado con óxidos colorantes y vitrificarlo por enfriamiento, con el riesgo inevitable de que la esfera se resquebraje o se formen defectos. En la colección Métiers d’Art Villes Lumières, el maestro esmaltador ha asumido el desafío adicional de componer sutiles tonos translúcidos y oscuros para reproducir la singular atmósfera nocturna.

Lluvia luminosa

Vacheron Constantin invitó a la artista japonesa Yoko Imai a asociar su arte con el del artesano esmaltador. Formada por los grandes maestros japoneses, ha desarrollado su propia técnica artística: pintura inspirada en caligrafía sobre lienzo, inspirada en el polvo precioso. Por primera vez ha adaptado este proceso al esmalte de una esfera de reloj, creando para Vacheron Constantin un efecto de claroscuro fascinante. Asegurar una transcripción fiel de las luces de la ciudad, requiere un dominio absoluto de sus hábiles manos, una concentración inquebrantable y una sensibilidad especial.

La técnica de aplicar polvos preciosos toma prestado un principio fundamental del arte de la caligrafía: la búsqueda del equilibrio y la pureza. Usando un lápiz fino, las partículas de polvo se fijan individualmente usando una técnica que sigue siendo un secreto celosamente guardado. La magia luminosa del cuadro completado depende de un enfoque extremadamente riguroso: cada fragmento está perfectamente posicionado en su lugar y no hay espacio para nada aleatorio o superfluo.

VACHERON CONSTANTIN Métiers d’Art Villes Lumières

Cada una de las partículas de polvo se elige de acuerdo con su tamaño y su brillo, después se trabaja desde varios ángulos y con diversos tipos de luz, para asegurar una mayor luminosidad y realismo. En primer lugar, pequeños granos de oro forman el telón de fondo luminoso. Después, el diamante y el polvo de platino se aplican sucesivamente para crear efectos brillantes y oscuros, salpicados por diminutas lentejuelas perladas. Sus distintos brillos hacen posible ajustar la dirección y el tamaño de las áreas luminiscentes, con el fin de infundir vida y calidez a la esfera. Sobre la base de esmalte, entre los hendidos de oro, decenas de miles de lentejuelas brillan en la luz. Las partículas de polvo precioso, todas de diferentes tonalidades y grados de luminosidad, interactúan entre sí y con las sombras oscuras del fondo esmaltado Grand Feu. El resplandor de la composición es más intenso en el centro de la esfera y gradualmente se suaviza hacia los bordes exteriores de la misma. Fabricado a mano durante más de tres meses y nacido de una mezcla de artesanías artísticas, cada esfera es verdaderamente única. La lupa proporcionada en la caja de presentación del reloj ofrece una oportunidad para admirar la mano de obra en todos sus detalles gloriosos.

Las luces de Ginebra, París, Nueva York y Beijing

El sobrevuelo comienza en Ginebra, la cuna de la relojería técnica y preciosa, famosa por haber nutrido el arte de la pintura en miniatura sobre el esmalte. Vacheron Constantin nació en el corazón de la ciudad, en el barrio de St-Gervais, donde los cabinotiers tenían sus talleres.

El viaje sigue en París, la “Ciudad de la Luz” por excelencia, una de las favoritas entre los artistas, filósofos y escritores, conocida en todo el mundo por la elegancia inimitable de su estilo. La vista aérea de la capital rememora la vida de lugares emblemáticos como la Place de l’Étoile y los Campos Elíseos, el Sena, o la Torre Eiffel, famosa por sus efectos de luz, es representada desde arriba y grabada en oro.

El viaje continúa con Nueva York, la ciudad que nunca duerme, símbolo de sueños y efervescencia, donde todo es posible. Su reproducción lleva a la técnica de la aplicación de los polvos preciosos a su límite absoluto, con la perspectiva más grande que posiblemente podría ser representada. Espolvoreados a través del esmalte de Grand Feu, decenas de miles de preciosos puntos animan los contornos luminosos de la isla de Manhattan con Central Park, el río Hudson y Brooklyn.

Finalmente, aparecen las luces centelleantes de Beijing. El brillo resplandeciente de la Ciudad Imperial visto desde arriba deja entrever los múltiples esplendores de su orgullosa historia. Los halos más intensos corresponden a ciertos monumentos, hitos y calles particularmente animadas que rodean la vasta Ciudad Prohibida, que permanece menos iluminada y más misteriosa. La Puerta del Meridiano, la Puerta de la Paz Celestial y la Plaza de Tian’anmen se pueden distinguir en esta meticulosa cartografía compuesta de esmaltes y polvos preciosos.

Excelencia Relojera

Los relojes de la colección Métiers d’Art Villes Lumières están certificados con el Sello de Ginebra, un símbolo de precisión y fiabilidad emitido por un cuerpo totalmente neutral e independiente. El calibre mecánico automático 2460 SC de la Manufactura Vacheron Constantin muestra las horas, minutos y segundos. La masa oscilante de oro de 22k, visible a través del fondo transparente, presenta una decoración finamente ejecutada e inspirada en la cruz malta, emblema de la firma Vacheron Constantin. Cada uno de los componentes, ya sea visible u oculto, están decorados con elaborados acabados de acuerdo a las mejores habilidades relojeras como el biselado, el graneado circular y el pulido. El movimiento está protegido por una preciosa caja de oro blanco.

La colección de Métiers d’Art Villes Lumières es una creación artística y horológica de acuerdo a las más puras tradiciones de Vacheron Constantin. Sus llamativas esferas, como auténticos cuadros en miniatura, ofrecen una visión original de fascinantes ciudades y del arte relojero, perpetuamente inspirado y constantemente reinventado.

Referencias:

  • 86222/000G-B101 – Ginebra.
  • 86222/000G-B104 – París.
  • 86222/000G-B105 – NuevaYork.
  • 86222/000G-B107 – Beijing (Pekín).

 

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