Tonda 1950 Squelette de PARMIGIANI FLEURIER

Parmigiani Fleurier presenta la edición «esqueleto» del Tonda 1950, un modelo que deja al descubierto los atributos y el mecanismo increíblemente minucioso de su modelo extraplano. Cada uno de los puentes y platinas del movimiento calibre PF705 está calado y presenta ángulos entrantes de una gran delicadeza. Este trabajo es estrictamente manual y pone de relieve una artesanía lograda y un sentido agudo del detalle, valores que se corresponden a la perfección con la filosofía de Parmigiani Fleurier. El movimiento esqueleto del Tonda 1950, presentado así con toda su finura, subraya aún más la pureza del modelo extraplano y marca su pertenencia a una relojería en la que la simplicidad de los trazos aporta al reloj su belleza atemporal.

reloj Tonda 1950 Squelette de PARMIGIANI FLEURIER

El microrrotor de la platina resulta a partir de ahora visible en la superficie del reloj, en lugar de estrictamente en el dorso del movimiento. Por este motivo, se ha decorado en esta nueva cara aparente con un motivo formado por las asas icónicas propias del ADN de Parmigiani Fleurier. Reproduciendo en cierto modo la forma helicoidal del rotor, acentúan la impresión de movimiento propia de este modelo, que se comprueba con cada movimiento de la muñeca.

Tonda 1950 Squelette de PARMIGIANI FLEURIER

Contra todo pronóstico, el Tonda 1950 Squelette posee una esfera, pero esta es de zafiro, es decir, perfectamente invisible. Únicamente el contorno es metalizado, de modo que cumple la función de ocultar con elegancia los puntos de fijación entre el movimiento y la caja. Permite asimismo que el logotipo de Parmigiani Fleurier figure calcado encima de este perímetro, en lugar de representado en su monograma habitual, lo que habría roto la armonía de esta escena encuadrada.
Esta esfera incorpora por último una función muy interesante que establece la distinción entre el modelo masculino y femenino del Tonda 1950 Squelette. Perfectamente pulida y transparente en el caso del modelo de caballero, en el modelo de señora no está pulida o está ligeramente borrosa, a modo de una neblina translúcida. De este modo, la versión masculina del modelo revela toda la tecnicidad del reloj y permite comprender los detalles más ínfimos de su movimiento. La segunda versión, con una sutileza totalmente femenina que revela al mismo tiempo que no oculta, aporta a la pieza una suavidad adicional emborronando los ángulos acerados de su movimiento. Este velo evoca finalmente el color blanco graneado que hizo del Tonda 1950 original todo un éxito.

Tonda 1950 Squelette de PARMIGIANI FLEURIER

El Tonda 1950 Squelette está realizado en oro blanco o rosa con pulsera de piel Hermès negra o color habano para caballero y en oro blanco o rosa engastado con pulsera de piel Hermès roja o ficelle para señora.

En cada una de sus ejecuciones, se trata de un reloj que representa una búsqueda incondicional de la belleza estética y una atención al detalle que marcan la diferencia. Son valores que Parmigiani Fleurier pone en práctica en cada una de sus creaciones.

Comentar