Tonda 1950 edición especial Meteorito de PARMIGIANI FLEURIER

Bruta, desordenada y fractal: estas son las características de la piedra meteorito. Es por tanto esta cautivadora piedra la que constituye la esfera de la nueva edición especial del Tonda 1950 de Parmigiani Fleurier. De color azul abisal o negro, estas esferas presentan una textura que es bella precisamente porque es imprevisible; que es misteriosa porque no procede en absoluto de este mundo.

reloj Tonda 1950 edición especial Meteorito de PARMIGIANI FLEURIER

El cambio de temperatura brutal que sufre la piedra meteorito al entrar en la atmósfera define su estructura cristalográfica de forma indeleble, incluso a pesar de presentar un aspecto homogéneo en su estado en bruto. Es necesario tratar la piedra en una serie de baños ácidos para que la piedra revele poco a poco la magnífica textura fruto de este choque natural. El trabajo de la piedra meteorito es un proceso delicado a todos los niveles. Resulta difícil de mecanizar ya que es mucho más dura que una piedra normal; su estructura mineral es inconstante e imprevisible, por lo que no se presta a los procedimientos de trabajo convencionales. Ha sido por tanto con pruebas científicas y a fuerza de experiencia que los artesanos especializados en esferas han determinado el corte perfecto, así como los dos colores que adornan el modelo: azul abisal o negro.

La carrura de este Tonda 1950 en edición especial es de titanio, un material ligero, elegante y especialmente difícil de mecanizar debido a su carácter inflamable. Pero este desafío se ha impuesto de forma evidente, ya que era importante que fuera un elemento natural de la tabla periódica –el titanio, que no es una aleación, a diferencia del oro y el platino– el que se asociase a un elemento tan puro y natural como la piedra meteorito.

El calibre PF 701 extraplano debe la finura de sus dimensiones a una micromasa oscilante excéntrica de platino que se aloja en los límites del movimiento. Como resultado, este mide 2,6 mm de grosor, una proeza relojera en sí que se prestará en el futuro a varios acondicionamientos. En efecto, la caja del Tonda 1950 se ha diseñado con un grosor de 7,8 mm y, si esta medida inscribe al reloj dentro del grupo de los extraplanos, supera voluntariamente la finura mínima que habría podido alcanzar. Esto permitirá completar la colección Tonda 1950 en el futuro con complicaciones y módulos adicionales sin que ello afecte al grosor de la caja.

Tonda 1950 edición especial Meteorito de PARMIGIANI FLEURIER

El movimiento del Tonda 1950 presenta los acabados de Alta Relojería más bellos habituales de Parmigiani Fleurier y que un número muy reducido de casas se esfuerzan por respetar en un mecanismo así. La platina de alpaca está arenada, perlada y rodiada. Los puentes están arenados, estirados o decorados con «Côtes de Genève» y, a continuación, angulados a mano y finalmente rodiados. Asimismo, cabe destacar el acabado estético de cada rueda, angulada, con moldura, cerclée en ambas caras y dorada a continuación antes del tallado.

Esta exigencia en cuanto al acabado de cada uno de los componentes es la filosofía común de los distintos centros de competencias que componen la manufactura de Parmigiani Fleurier. El movimiento y el aderezo completo del Tonda 1950 se realizan internamente prestando una atención implacable a la excelencia en la manufactura de cada calibre.

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