The Bird Repeater de JAQUET DROZ

Jaquet Droz confiere una nueva dimensión al sueño más antiguo del hombre, el de volar, y lleva más lejos los límites de la relojería con su nuevo The Bird Repeater. Este guardatiempo excepcional, fruto de la creatividad de los artesanos de la casa, reúne la historia, los savoir-faire y la imaginación de Jaquet Droz en una creación preciosa e inédita.

reloj The Bird Repeater de JAQUET DROZ

The Bird Repeater ofrece un auténtico espectáculo visual con una pareja de carboneros, el ave símbolo de la región del Jura, cuna de Pierre Jaquet-Droz, que se posa sobre el nido en el que se encuentran sus polluelos. Otro homenaje a los orígenes de la manufactura es la cascada Saut du Doubs, la cual también realza la esfera de este nuevo tesoro relojero. Este cuadro tridimensional cobra vida animado por un mecanismo particularmente complejo. Mientras uno de los pájaros se inclina para dar un bocado a su pequeño, el otro despliega las alas desvelando los delicados matices de su plumaje. En medio del nido, se abre un huevo dejando ver un polluelo, y el agua de la cascada cae sin cesar.

The Bird Repeater es un verdadero autómata, dotado de un sistema de levas fruto de la tecnología de la Ilustración. Asimismo, reúne a todos los oficios decorativos; los grabadores y pintores de la casa Jaquet Droz trabajaron codo con codo para crear el amarillo, el azul, el blanco y el negro profundo del plumaje, así como el equilibrio perfecto de los volúmenes, la delicadeza de las ramas que forman el nido y el realismo de esta escena que vive al ritmo de al menos ocho animaciones: el movimiento de las cabezas y las alas de los pájaros, el movimiento de los polluelos, la eclosión de un huevo, el resplandeciente reflejo del agua fresca, etc.

reloj trasera The Bird Repeater de JAQUET DROZ

Fiel a su filosofía de exigencia extrema, Jaquet Droz ha dotado a The Bird Repeater de una de las complicaciones más nobles de la Alta Relojería: la Repetición de minutos, que suena las horas, los cuartos de hora y los minutos y activa las bellas animaciones, mediante una simple presión con el dedo. La resonancia y la riqueza del sonido del timbre “catedral” son resultado de las dos vueltas que el timbre da alrededor del movimiento, un mecanismo tan extraordinario como el complejo sistema de carrillones que alberga la caja de oro de 47 mm de diámetro y sólo 18,4 mm de grosor.

The Bird Repeater consta de 508 elementos diferentes y ofrece una reserva de marcha de 48 horas. Existe en dos versiones, un modelo de oro blanco engastado con diamantes y un modelo de oro rojo, cada uno editado en 8 ejemplares exclusivos. Esta proeza relojera, fruto de dos años de desarrollo, constituye la muestra más reciente, y sin duda la más sofisticada, del carácter inimitable de Jaquet Droz: dar vida, como nadie, a la poesía del Tiempo.

Tras la presentación de The Bird Repeater, la Manufactura finaliza la pieza que coronará su vínculo legendario con el universo de los pájaros con motivo del salón Baselworld 2013. En La Chaux-de-Fonds, ni el hechizo del Tiempo ni el canto de los carboneros ni el murmullo de la cascada Saut du Doubs están dispuestos a detenerse.

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