SW Tourbillon de JAQUET DROZ

En 2011, Jaquet Droz sorprendió a la industria asociando el tourbillon, la complicación que libera al mecanismo de los efectos de la fuerza de gravedad, a uno de sus modelos más emblemáticos: el Grande Seconde, cuya esfera representa un ocho, número fetiche de la Manufactura. Jaquet Droz reinventa hoy la fusión asociando por primera vez una de las complicaciones más virtuosas de la relojería a su línea deportiva (SW), lanzada en 2008.

SW Tourbillon de JAQUET DROZ

Con el fin de superar tal desafío, los artesanos de La Chaux-de-Fonds llevaron aún más lejos los límites de la mecánica. El Tourbillon, incorporado en la parte superior de la esfera, desvela la extraordinaria complejidad de su mecanismo. El puente superior asume ahora la función del segundero, dotado del estilo deportivo del modelo.

El contador de horas y minutos, situado enfrente, retoma los códigos clásicos de los indicadores romanos, cubriéndolos, al igual que las agujas, de una capa de Super-LumiNova blanco que contrasta con el negro de la esfera con tratamiento de caucho. Por su parte, las plaquetas dispuestas horizontalmente, han sido minuciosamente atornilladas realzando el equilibrio gráfico perfecto y la armonía cromática del Tourbillon. Este dispositivo tecnológico e impactante se aloja en una generosa caja de 45 mm de diámetro, que destaca por su majestuosidad acentuada por el precioso resplandor del oro rojo y la delicadeza del bisel acanalado. La pulsera de piel de aligátor – utilizada por primera vez en esta línea – confiere un brillo inimitable a este guardatiempos excepcional.

El Tourbillon combina a la perfección el espíritu deportivo y la pasión por el lujo.

Etiquetas:,

Comentar