Soprano (Tourbillon Répétition Minutes Westminster) de CHRISTOPHE CLARET

Christophe Claret continúa su búsqueda de la excelencia, técnica y estética. Este otoño presenta el reloj Soprano, una novedad que asocia dos de las más bellas complicaciones relojeras: un tourbillon de 60 segundos y una repetición de minutos con carillón Westminster, 4 timbres patentados y 4 martillos, todos ellos realzados por unos puentes escalonados inspirados en el estilo Carlos X. Este calibre de excepción se aloja en el interior de una caja redonda que combina sutilmente metales preciosos y titanio. En este modelo se unen tradición y modernidad, fieles a las exigencias de la alta relojería desarrollada por la manufactura.

reloj Soprano (Tourbillon Répétition Minutes Westminster) de CHRISTOPHE CLARET azul

El reloj, de cuerda manual, obtiene la energía de un barillet único que garantiza una reserva de marcha de
aproximadamente 72 horas y asocia en una magnífica perspectiva dos de las más bellas complicaciones relojeras: el tourbillon y la repetición de minutos.

El tourbillon de 60 segundos (que da una vuelta por minuto) domina majestuosamente desde las 6 horas, mantenido por un puente escalonado y calado de estilo Charles X. Se trata de un clásico de la Manufactura Claret, curtido en todo tipo de pruebas de laboratorio desde hace años, cuyo corazón late a una frecuencia de 3 Hz (21.600 alternancias/hora).

En cuanto a la repetición de minutos, se trata de una complicación que permite, en el momento de su activación, “leer” la hora por medio de palpadores y levas y traducirla, a continuación, a sonido gracias a martillos que golpean timbres de diferente frecuencia.
Puede considerarse como la reproducción, a escala de un reloj de pulsera, del dispositivo que acciona las campanas de las iglesias. El movimiento con repetición de minutos se considera como una de las complicaciones más exigentes de la relojería, puesto que asocia complejidad técnica y calidad musical.

reloj Soprano (Tourbillon Répétition Minutes Westminster) de CHRISTOPHE CLARET oro rosa

El del Soprano se desarrolló en el seno de la manufactura hace más de 10 años, aunque ahora el concepto se ha reinterpretado por completo. En la actualidad resulta aún más complejo y responde al afán de Christophe Claret de demostrar siempre que innova: “En mi opinión, un nuevo reloj no tiene interés alguno si no hace progresar nuestras investigaciones. Con el Soprano hemos buscado obtener la mayor riqueza musical posible. De ahí que sea capaz de hacer sonar las 4 notas del famoso carillón”, explica el maestro relojero de Le Locle. Una complicación adicional que supone el montaje de 4 timbres catedral y 4 martillos, visibles en la parte frontal del reloj, dada la ausencia de esfera. La
construcción se ha concebido de este modo para evitar cualquier obstáculo que pueda interferir en la difusión del sonido.

Se ha concedido asimismo un cuidado muy particular a la calidad sonora de la pieza, fruto de los 25 años de experiencia de la manufactura en este ámbito. Para este modelo, así como para las anteriores repeticiones de minutos, Christophe Claret ha puesto énfasis en la
fabricación de los timbres, de acero trefilado, en la calidad de su montaje y su afinación, en el diseño de la caja, así como en la interconexión entre el movimiento y la caja.

“Con el fin de obtener notas más próximas a nuestro universo sonoro, hemos recurrido a un fabricante de pianos de Neuchâtel. Junto con él hemos trabajado en un software específico que permita determinar la frecuencia exacta (5 hertzios aproximadamente) de cada timbre en el momento de la afinación. Esta frecuencia se obtiene ya sea limando la base del timbre o reajustando su longitud”, subraya Christophe Claret. Los timbres del Soprano son de tipo catedral; circulares, dan dos veces la vuelta al movimiento. Se benefician asimismo de una invención, patentada ya por la manufactura, consistente en evitar vibraciones demasiado importantes y, por tanto, ruidos parásitos al entrar en contacto los timbres.

Con el fin de otorgar siempre al Soprano un sonido grave y potente, el titanio y el oro han sido los elegidos para fabricar la caja, dos metales que permiten una resonancia ideal. Evidentemente, otros elementos del reloj como, por ejemplo, el bisel, el fondo, las plaquitas de las asas, el cerrojito y la corona, están compuestos de materiales nobles.

reloj Soprano (Tourbillon Répétition Minutes Westminster) de CHRISTOPHE CLARET rojo

Pese a la dificultad de su fabricación y a su tamaño relativamente importante (45 mm de diámetro y 15,32 mm de grosor), la caja del Soprano se considera de factura clásica. Es redonda y sigue los mismos códigos que la de los modelos 21 Blackjack y Baccara. Su gran abertura pone de relieve el movimiento, que se encuentra rodeado por un anillo de zafiro ahumado en el que están impresos el nombre Christophe Claret en las 12 horas y el sello
Swiss Made en las 6 horas. Dada la ausencia de esfera, el realce de titanio antracita acoge los índices y el logotipo de la marca en forma de blasón en las 12 horas.

Esta voluntad de transparencia permite observar en profundidad el funcionamiento de todos los órganos vitales del reloj, como la reserva de marcha del barrilete y el tourbillon, sin olvidar el de los martillos y los timbres, así como el del regulador de la repetición de minutos, visible en las 9 horas gracias a una tapa de zafiro ahumado. Entre los numerosos
detalles que cuentan y contribuyen a conferir toda su fuerza a la pieza, se aprecia la concordancia cromática entre las agujas de zafiro, la tornillería, el “empedramiento”, el cabujón de la corona y los pespuntes de la correa de piel de aligátor.

reloj movimiento trasera Soprano (Tourbillon Répétition Minutes Westminster) de CHRISTOPHE CLARET

El fondo del reloj, totalmente calado, deja campo libre al baile de los muelles y los trenes de ruedas, subrayado por un anillo grabado en forma de pentagrama musical, sobre el cual flota un puñado de notas. De este modo, la mecánica relojera más compleja se transforma
en una sinfonía poética en constante renovación.

Precio de venta al público: A partir de 468.000 francos suizos, impuestos no incluidos.

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