Métiers d’Art Les Univers Infinis de VACHERON CONSTANTIN

Las nuevas creaciones de “Métiers d’Art”, “Les Univers Infinis” —la segunda serie de relojes de esta colección, que se presentó en el Salon International de la Haute Horlogerie de Ginebra en 2012—, inspiradas en la obra del artista holandés Cornelis Escher, rinden un caluroso homenaje al arte gráfico de la teselación. Además de ser la viva expresión de la creatividad de los maestros artesanos, tan valorados por la manufactura por su saber hacer, ponen de manifiesto el vínculo que existe entre la relojería y la cultura, perpetuado por Vacheron Constantin desde su fundación. Estos relojes, en los que confluyen pasado, presente y futuro, representan los retos que han asumido los artesanos de Vacheron Constantin, quienes se han guiado por su talento, su disciplina y su instinto.

Métiers d’Art Les Univers Infinis de VACHERON CONSTANTIN

La nueva trilogía de “Métiers d’Art”, “Les Univers Infinis”, una simbiosis de varias artes, se sirve de la técnica del mosaico periódico para crear un efecto asombrosamente hipnótico. Se conjuga asimismo otro arte destacado por Vacheron Constantin, el de la marquetería en oro y nácar, con el grabado, el esmalte, el engaste de piedras preciosas y el “guilloché” a fin de crear una ilusión en las esferas, cargadas de elementos geométricos entrelazados, movimiento y simbolismo. Las esferas están cubiertas por un entretejido de motivos repetitivos, con el fin de crear un mundo de fantasía y perspectivas, perfectamente enmarcado en una caja de oro blanco. Un bisel fino garantiza la amplitud máxima de la esfera y las elegantes agujas huecas ofrecen plena libertad de expresión al arte de la teselación.

Los relojes, distinguidos con el Punzón de Ginebra, están equipados con el calibre 2460, un movimiento mecánico automático desarrollado y fabricado íntegramente por Vacheron Constantin. Además de su fiabilidad, destacan sus acabados artesanales, fieles a las tradiciones más delicadas de la alta relojería. El fondo de cristal de zafiro permite contemplar los bordes pulidos, la limpieza manual de los laterales, la platina perlada, los puentes decorados al estilo “côtes de Genève” y la masa oscilante de oro engalanada con “guilloché”.

Reloj Ángel

Grabado, “guilloché” y esmalte “grand feu”.

En la esfera de este fascinante modelo, se enfrentan ángeles y demonios, formando un contraste simbólico y estético. La luz baña a los primeros y la oscuridad reina entre los segundos, si bien ninguno parece imponerse. El reloj está inspirado en el estudio que Maurits Cornelis Escher llevó a cabo en torno al «límite circular» —una decoración que consiste en una serie de elementos que parten de un punto central y se multiplican infinitamente—, y los personajes mencionados se han retratado combinando delicadamente las artes del grabado, el esmalte y el “guilloché” y jugando con dos efectos: los reflejos y el relieve.

reloj El Ángel Métiers d’Art Les Univers Infinis de VACHERON CONSTANTIN

En primer lugar, el grabador dibuja el contorno de las figuras en una base de oro blanco y después las vacía utilizando la técnica del “champlevé”. A continuación, se trazan los detalles de los demonios mediante el grabado en una plancha de cobre. Seguidamente, el esmaltador rellena los huecos; una operación que requiere una precisión absoluta ya que la simetría de las figuras repetitivas no admite el más mínimo error. Tras varias cocciones en el horno, en las que se van asentando los colores gris y azul, el artesano aplica una última capa de esmalte traslúcido a los diablillos para acentuar la profundidad de los motivos grabados. Por último, entra en acción el “guillocheur”, quien se ocupa de los vestidos y de las alas de los ángeles, burilando el vistoso material con paciencia. Es muy raro que el “guilloché” sea el último paso en un modelo esmaltado, precisamente porque dada la extrema complejidad de la operación, cualquier error podría poner en peligro el valioso trabajo de todo un equipo de artesanos.

Reloj Lagarto

Grabado, esmalte “grand feu”, engaste de piedras preciosas y “guilloché”.

Sean rojos, marrones, plateados o tengan piedras preciosas engastadas, los lagartos ocupan toda la esfera y crean un efecto de animación cautivador. Cuatro artes decorativas ancestrales se unen para dar vida a este reloj, que está inspirado en las litografías del artista holandés tituladas Reptiles.

reloj Lagarto Métiers d’Art Les Univers Infinis de VACHERON CONSTANTIN

El grabador comienza a trabajar esculpiendo los motivos en una base de oro amarillo. A continuación, el esmaltador rellena los huecos de los lagartos que se dirigen al sur con un esmalte de color marrón topo, mientras que los de los lagartos que van hacia el oeste se rellenan con un esmalte carmesí. Posteriormente, el engastador adorna algunos reptiles con diamantes talla redonda, y, por último, el maestro “guillocheur” anima el aspecto del resto realzando sus diminutas escamas de solo unas décimas de milímetro.

Reloj Jinete

El grabado y la marquetería en oro y nácar.

Los jinetes otomanos, con su inconfundible porte majestuoso y altivo, cabalgan en una esfera que luce una espléndida marquetería en oro y nácar. Los colores brillantes de los materiales se mezclan en perfecta armonía.

El arte de la marquetería se ejerce desde tiempo inmemorial. Los egipcios lo practicaban taraceando sus artículos de tocador y sus muebles con piedras preciosas y con marfil. En la Edad Media, Venecia y el Imperio bizantino exportaban a Occidente artículos de lujo decorados con motivos geométricos en blanco y negro, que se creaban taraceando chapas de madera con oro, marfil o nácar en una delicada gradación cromática, desde los tonos más claros hasta los más oscuros.

reloj  El Jinete Métiers d’Art Les Univers Infinis de VACHERON CONSTANTIN

El artesano de la marquetería fabrica un objeto sumamente complejo ajustando dos materiales diametralmente opuestos. Primero, se esculpen los jinetes en oro y en nácar, de uno en uno, y, después, se recomponen con esmero en una base de oro, como si de un puzle se tratase. No se aprecian huecos entre las figuras: lograr algo así en un espacio tan reducido es una auténtica proeza. El nácar requiere sumo cuidado, pues, además de ser extremadamente frágil, debe ajustarse a un grosor, unos colores y unas formas concretas, jugando con las curvas y las líneas rectas de tal manera que se adapte a su equivalente en oro. Al final del proceso, el grabador perfecciona los jinetes y los caballos esculpiendo los detalles anatómicos.

Especificaciones técnicas

Referencia:
– 86222/000G-9804 (reloj Ángel).
– 86222/000G-9834 (reloj Lagarto).
– 86222/000G-9833 (reloj Jinete).

Relojes distinguidos con el Punzón de Ginebra.

Movimiento mecánico automático calibre 2460 SC, desarrollado y fabricado por Vacheron Constantin, rotor de oro de 22 quilates,
reserva de marcha de 40 horas, 4 Hz (28.800 alternancias/hora),
182 piezas, 27 rubíes. Funciones: Horas, minutos, segundero central.

Caja de oro blanco de 18 quilates y 40mm de diámetro y 8,90mm de grosor. Fondo de cristal de zafiro transparente. Estanquidad probada a una presión de 3 bares (aproximadamente 30 metros de profundidad).

Esfera en oro blanco de 18 quilates. Reloj Ángel: “guilloché” artesanal, grabado a mano y esmalte «grand feu». Reloj Lagarto: “guilloché” artesanal, grabado a mano, diamantes engastados y esmalte «grand feu». Reloj Jinete: marquetería en nácar y oro grabada a mano.

Correa de piel de Alligator mississippiensis negra, cosida a mano, acabado artesanal, escamas cuadradas grandes. Hebilla de oro blanco de 18 quilates con forma de media cruz de Malta pulida.

Serie limitada de veinte relojes de cada modelo con sus respectivos números de serie. Inscripciones «N°X/20» y «© The M.C. Escher Company B.V.» grabadas en el fondo de la caja.

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