MB&F Legacy Machine 101 «Frost»

Frost. ¡Qué frío! La palabra «frost», escarcha en inglés, trae a la mente de muchos imágenes del aliento que se condensa con el frío y de la luz de los amaneceres invernales reflejada en la hierba helada. La escarcha natural brilla vivaz porque la luz se refleja en sus cristales de hielo irregulares y microscópicos y de igual manera brilla el LM101 Frost con los reflejos de la luz en su superficie de microscópicas irregularidades heladas. Legacy Machine 101, presentado por primera vez en 2014, personifica y resalta lo esencial de un reloj de pulsera: el volante, responsable de regular la precisión y la potencia restante en el muelle real, lo cual indica que necesita cuerda, y, por supuesto, la hora. El Legacy Machine 101 Frost está disponible en dos ediciones limitadas: 18 piezas de oro amarillo y 33 piezas de oro rojo.

MB&F Legacy Machine 101 «Frost»

Esfera e indicaciones:

El volante animado y suspendido siempre ha dominado visualmente el LM101 y la platina superior del movimiento, escarchada, amplifica ahora el efecto. Las indicaciones de hora (horas y minutos) y de reserva de marcha, en esferas de un blanco inmaculado con manecillas de oro azulado, estableciendo un contraste con el acabado escarchado, no solo son estéticamente atractivas, sino que además ofrecen una excelente legibilidad.

Las esferas están ligeramente abovedadas y ofrecen un acabado de gran brillo translúcido, creado mediante un proceso denominado laque tendue que consiste en aplicar y calentar múltiples capas de laca, para que se estiren sobre la superficie de las esferas. Para garantizar la pureza estética de las mismas, una sofisticada fijación en su parte inferior elimina la necesidad de tornillos visualmente molestos. Un fino perímetro dorado circunscribe elegantemente cada esfera, reforzando su clasicismo atemporal.

MB&F Legacy Machine 101 «Frost»

Acabado escarchado:

A finales del siglo xviii y principios del siglo xix, el escarchado se creaba tratando los componentes con mezclas especiales de ácido y calentándolos directamente sobre una llama (¿qué podía ir mal?). El resultado era un efecto blancuzco plateado que se asemejaba a la escarcha y que protegía las superficies de la oxidación; esto era muy importante en un momento en el que los relojes de pulsera y de pared no estaban protegidos contra la humedad.

A medida que los relojeros iban prestando más atención a los peligros potenciales de trabajar con poderosos ácidos, fueron explorando métodos alternativos, resultando el más eficaz —en lo que se refiere a calidad del acabado— el de cepillar con mucho cuidado la superficie con un cepillo de alambre. Sin embargo, es extremadamente difícil obtener un resultado uniforme porque basta con una ligera presión en exceso o con un cepillado demasiado largo para arruinar rápidamente la anhelada superficie mate con un pulido irregular.

MB&F Legacy Machine 101 «Frost»

En la actualidad existen muy pocos artesanos con la habilidad y la experiencia necesarias para crear un acabado escarchado tradicional y estos guardan celosamente sus secretos. El escarchado con cepillado tradicional moderno en realidad bruñe la superficie (comprime el metal sin eliminar material), creando un acabado tan duro que es imposible grabarlo a mano.

Motor:

Presentado por primera vez en 2014, el movimiento del LM101 es un calibre completamente nuevo concebido y desarrollado internamente por MB&F.

El volante y el muelle espiral están en el corazón mismo de cualquier movimiento mecánico y sus oscilaciones isócronas (en intervalos de tiempo iguales) regulan la precisión del reloj. El fundador de MB&F, Maximilian Büsser, lleva mucho tiempo fascinado por los grandes volantes de lentas oscilaciones de los antiguos relojes de bolsillo (2,5 Hz/18 000 vph, frente a los rápidos 4 Hz/ 28 800 vph más comunes hoy en día). Así que no es de extrañar que decidiera partir de ahí.

movimiento automático calibre LM101 Frost

Lo que sí resultó sorprendente fue su reinterpretación radical de la tradición, al sacar el volante de su posición habitual, escondido detrás del movimiento, para reubicarlo no solo en suspensión sobre el movimiento, sino muy por encima de la esfera. Aunque la ubicación del oscilador del LM101 puede considerarse de vanguardia, la «tradición» se mantiene con el volante de 14 mm de diámetro, que incluye tornillos reguladores específicamente desarrollados para MB&F, muelle espiral Breguet y portapitón móvil.

Acabados de precisión y legitimidad histórica:

A pesar de que el movimiento fue íntegramente desarrollado de manera interna, el aclamado maestro relojero Kari Voutilainen asumió la responsabilidad de garantizar la fidelidad histórica del diseño de los puentes del movimiento, así como de definir y supervisar la precisión de los acabados.

El diseño escarchado de la parte superior de la platina del movimiento (por el lado de la esfera) atrae sutilmente la mirada en ciertos ángulos sin distraer la atención de las esferas blancas que indican la hora y la reserva de marcha. Pero es en el estilo y en los acabados de los puentes y platinas, visibles al reverso del movimiento, donde Kari Voutilainen se ha sobrepasado al aportar una exquisita fidelidad histórica; esto lo demuestran tanto la forma de los puentes elegantemente arqueados como el espacio entre los puentes y entre el perímetro de los puentes y la caja, tradicionalmente amplio.

MB&F Legacy Machine 101 «Frost»

Los rubíes extragrandes engastados en chatones avellanados de oro extremadamente pulido ofrecen un exquisito contrapunto visual a los puentes curvos. Los cojinetes de rubí, además de establecer un lazo histórico con las grandes joyas que lucían los movimientos de los relojes de bolsillo antiguos de calidad, tienen una aplicación práctica, pues reducen el desgaste e incrementan la longevidad del movimiento al acomodar piñones de grandes diámetros y retener más aceite lubricante.

Además de en su versión de oro rojo de 18 k, el LM101 Frost está disponible también en versión de oro amarillo de 18 k, una primicia para MB&F y un tributo más a la relojería tradicional.

Inspiración y realización:

Maximilian Büsser siente gran afinidad por los relojes de bolsillo de los siglos xviii y xix. Prácticamente todas las complicaciones relojeras que vemos hoy en día no solo se concibieron durante dicho periodo de tiempo, sino que además se desarrollaron empleando únicamente papel y pluma (en lugar de sofisticados programas informáticos). Los componentes se producían con una precisión extremadamente elevada usando —según los estándares actuales— máquinas bastante primitivas (sin electricidad) y los acabados, el ensamblaje y la regulación contaban con una calidad increíblemente elevada, que aún hoy en día nos esforzamos por igualar. Su generoso tamaño en comparación con los modernos relojes de pulsera permitía arquitecturas holgadas del movimiento, con puentes y platinas de formas hermosas.

movimiento automático calibre LM101 Frost

Las Legacy Machines de MB&F fueron concebidas cuando Maximilian Büsser comenzó a fantasear: «¿Qué hubiera pasado si hubiese nacido en 1867 en vez de en 1967? A principios de 1900 aparecieron los primeros relojes de pulsera y yo hubiera querido crear máquinas tridimensionales para la muñeca. No existían Grendizer, La guerra de las galaxias ni los aviones de guerra para inspirarme, pero sí los relojes de bolsillo, la torre Eiffel y Julio Verne. Así que, ¿qué aspecto tendrían mis máquinas del siglo xx? Tendrían que ser redondas (por tradición) y tridimensionales (por ser máquinas MB&F): Las Legacy Machines son la respuesta».

El reloj Legacy Machine No 1 (LM1) fue la primera pieza de esta nueva colección; el LM101 y el LM 101 Frost llevan el tema de la tradición todavía más lejos con sus cajas de tamaño más clásico, de 40 mm en vez de los 44 mm del LM1.

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