Master Grande Tradition Tourbillon Cylindrique à Quantième Perpétuel de JAEGER-LeCOULTRE

Al igual que su nombre, detallado y exhaustivo, esta nueva creación de Jaeger-LeCoultre es una obra completa y precisa a la vez. Y no solo lo es por la desenvuelta asociación de un tourbillon volante y un calendario perpetuo, sino también porque retranscribe íntegramente los movimientos astrales —rotación de la Tierra en torno al Sol, fases de la luna y decanos del Zodiaco. “La Tierra es azul como una naranja”, escribió alguna vez un poeta enamorado. Igualmente azul, el Master Grande Tradition Tourbillon Cylindrique à Quantième Perpétuel es el espejo del cielo en toda su plenitud.

 Master Grande Tradition Tourbillon Cylindrique à Quantième Perpétuel de JAEGER-LeCOULTRE

Un Calendario Perpetuo fácil de usar
Resulta fácil imaginar la cantidad de energía que necesita un reloj para proponer un calendario perpetuo que tenga la capacidad de indicar los días, los meses y los años, teniendo en cuenta la duración de cada mes y de los años bisiestos. Habitualmente, el juego de los múltiples rodajes de un calendario perpetuo está acompañado por una pérdida de precisión. Cabe señalar que, en el Master Grande Tradition Tourbillon Cylindrique à Quantième Perpétuel, esto no puede suceder, ya que está asociado con un tourbillon ultrapreciso puesto a punto por Jaeger-LeCoultre.

La claridad de las informaciones del calendario constituye su segunda particularidad. Las miradas observan la esfera y se detienen a observar las informaciones perfectamente legibles y dispuestas de manera tradicional —día, mes y fecha— en los tres contadores, de los cuales aquel situado a la altura de las 3 horas indica, además, una fase de la luna.

Por último, el Master Grande Tradition Tourbillon Cylindrique à Quantième Perpétuel fue concebido por la Manufactura para ofrecer una óptima facilidad de manipulación y de ajuste gracias a un único botón corrector. El conjunto de las indicaciones está “programado mecánicamente” en el movimiento. Basta hacer avanzar el reloj hasta la fecha correcta para que todas las otras indicaciones del mes, el año y las fases de la luna se ajusten también. Así, mientras el reloj no se pare, su mecanismo no necesitará el más mínimo ajuste manual hasta el primero de marzo de 2100.

Un tourbillon nacido de la inventiva de la Manufactura
Solo él asegura el espectáculo. Sujetado únicamente por la base, el tourbillon del Master Grande Tradition Tourbillon Cylindrique à Quantième Perpétuel es una verdadera proeza que uno no se cansa jamás de admirar. Su jaula, realizada en titanio, alberga un volante de oro y la espiral cilíndrica desarrollada por los equipos de Jaeger-LeCoultre, cuyos latidos siempre concéntricos son garantes de una precisión cronométrica sin parangón. Una ventaja importante para una construcción tan aérea que parece levitar.

El Master Grande Tradition Tourbillon Cylindrique à Quantième Perpétuel reserva un último elemento de gozo a aquellos que tienen la suerte de contemplar su masa oscilante de oro de 22 quilates, visible a través del fondo del reloj. Su espléndido grabado reproduce la medalla de oro ganada por Jaeger-LeCoultre en la Exposición Universal de París en 1889.

ESPECIFICACIONES TÉCNICAS

Movimiento automático calibre Jaeger-LeCoultre 985, número de piezas 431, frecuencia 28.800 alternancias por hora, reserva de marcha 45 horas, 49 rubíes. Funciones: horas, minutos; tourbillon cilíndrico; calendario perpetuo.

Caja en oro blanco. Diámetro de 42mm y grosor de 13,1mm.

Hermeticidad 5 bar o 50 metros.

Esfera azul graneado. Agujas dauphines.
Correa de piel de aligátor. Hebilla ardillón 18mm. 

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