Master Grande Tradition à Répétition Minutes de JAEGER-LeCOULTRE

Anhelada y esperada… la nueva Repetición de Minutos de Jaeger-LeCoultre revela un movimiento mecánico de carga automática tal y como los entusiastas y apasionados de bella mecánica lo habían deseado. Esta nueva creación, auténtica encarnación de la tradición de los relojes de bolsillo del siglo XIX, adopta los rasgos de la línea Master Grande Tradition. Con sus 39 milímetros de diámetro, el Master Grande Tradition à Répétition Minutes obedece a las exclusivas leyes de la elegancia y del confort. Y es que es precisamente en esto donde se reconoce la fuerza de un gran clásico.

Master Grande Tradition à Répétition Minutes de JAEGER-LeCOULTRE

Los relojes con repetición de minutos, que anuncian la hora con música, ocupan un lugar privilegiado en la cultura relojera. Ellos representan la quintaesencia de la sofisticación. A diferencia de otras complicaciones que requieren conceptos sabios, la repetición de minutos ejerce una seducción directa y generosa que subyuga por un medio que es muy suyo: la emoción.

En Jaeger-LeCoultre, que convirtió la repetición de minutos en uno de sus temas predilectos, crear el efecto sorpresa y el momento de asombro – seguido de la felicidad de reconocer un sonido fuerte, puro e intenso– es una vocación. Es de esta manera que, en el seno de la Manufactura, varios relojes mecánicos de cuerda manual con repetición de minutos han visto la luz.

Pero por primera vez en la historia de la línea Master Grande Tradition, esta complicación sofisticada se propone en una versión instrumentada por un movimiento mecánico de carga automática. La facilidad de utilización duplica el placer de observar su masa oscilante labrada.

El timbre cristal, firma de la Manufactura
Un sonido potente, claro y melódico es el pináculo de todo maestro relojero. Para efectuar sus ínfimos ajustes empíricos, casi instintivos, se necesitan décadas de investigaciones y una paciencia a toda prueba. La calidad acústica de un reloj con sonería se basa, ante todo, en los timbres, esenciales para la producción del sonido amplificado y enriquecido por la caja. Ellos son los que le darán su color y sus características.

De hecho, Jaeger-LeCoultre ha desarrollado un timbre cristal con una sección cuadrada, realizado en una aleación especial secreta y elaborada en una sola pieza, que procura al sonido una gran riqueza. Más aún, el Master Grande Tradition à Répétition Minutes se beneficia de dos martillos trebuchet, que golpean con fuerza los timbres cristal, cuyo talón está soldado al cristal superior. Este ingenioso dispositivo produce un efecto de altavoz, la marca distintiva del timbre cristal.

Ante todo, la música
La potencia del sonido no es nada si no está acompañada por la regularidad. En esta nueva creación, la regularidad de los golpes está garantizada por un regulador silencioso, que controla la energía proporcionada por el barrilete de la repetición. La energía del muelle se libera de manera constante, lo que permite que la melodía sea armoniosa y continua.

Nada perturba el placer de la persona que oye su sonido cristalino, ya que, a diferencia de los sistemas habituales, este mismo regulador silencioso funciona
produciendo apenas 20 decibeles, un valor cercano al del silencio absoluto. Por consiguiente, ningún ruido altera la emisión del sonido, minuciosamente orquestado. Esta constante inquietud por el detalle es la prueba del fervor que anima a los ingenieros y artesanos de la Manufactura.

Un pulsador igualmente replanteado
Este nuevo diseño manifiesta a la perfección la intención de la Manufactura de ofrecer una elevada funcionalidad unida a la búsqueda de una estética sobria y refinada. En lugar de ser activado por un tradicional sistema de gatillo, el Master Grande Tradition à Répétition Minutes está dotado de un monopulsante. Esta pieza, que ha sido replanteada para volverla más esbelta, se integra en la caja con precisión y está ubicada sobre el eje opuesto al timbre cristal, lo que asegura un efecto de simetría. La fisionomía del reloj revela la búsqueda de armonía que caracteriza a la Manufactura.

El ligero relieve, perceptible cuando el pulgar acaricia el pulsador, está en perfecta ósmosis con la nueva forma del bisel. El mecanismo se activa con facilidad, con un gesto decidido y fluido. Además, cabe destacar que el pulsador está equipado con un sistema de seguridad, lo que constituye una auténtica mejora con respecto a las repeticiones de minutos clásicas. Así, si por descuido se presionara el botón mientras la repetición de minutos está funcionando, esta no se vuelve a poner en marcha, lo que no solo evita dañar el movimiento, sino también experimentar un sentimiento de fragilidad que con frecuencia se asocia a este tipo de complicaciones.

De la manera en que Jaeger-LeCoultre ha desarrollado esta pieza excepcional, no nos cabe la menor duda de que el Master Grande Tradition à Répétition Minutes es un reloj concebido para ser utilizado con placer.

La sofisticación de una masa oscilante de oro
Instrumentada por un movimiento mecánico de carga automática, esta creación otorga un lugar de honor a una nueva masa oscilante, que, para esta ocasión, luce sus más preciosas galas. Está realizada en oro rosa de 22 quilates, enarbola el logotipo de la Casa y presenta acabados pulidos y graneados, que le dan un aspecto con una bella textura y brillo.

En traje de tradición
Los nuevos códigos estéticos de la línea Master Grande Tradition celebran la incontestada elegancia de los relojes de bolsillo del siglo XIX. Ahora, la caja presenta un bisel cóncavo que, por un efecto de óptica, agranda la esfera. La banda de la carrura satinada y las asas pulidas destacan el refinamiento de esta pieza. Todo está en los detalles, de modo que poco a poco las miradas descubren la finura y la atención que se le ha brindado a este reloj. Así, las agujas Dauphines presentan dos facetas, una pulida y la otra satinada, en las que la luz se refleja delicadamente. En el rostro del reloj, los índices aplicados aportan relieve y volumen, mientras que el contador opalino del segundero pequeño, a la altura de las 6 horas, ideado ligeramente en profundidad, ofrece un sutil efecto tridimensional. La textura de la esfera graneada plateada da al master Grande Tradition à Répétition Minutes ese toque relojero clásico que requiere el mayor dominio.

El artesano de la Manufactura del Valle de Joux lo sabe perfectamente: la suma de estos detalles revelan la pasión por la relojería. Aquella que abole las fronteras entre una Repetición de Minutos y un instrumento de música minuciosamente elaborado, y que convierte a un reloj en un objeto cargado de sentido y de belleza.

Referencia: Q509 25 20.

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