JAQUET DROZ Grande Seconde: Skelet-One & Quantiéme &

Moderno o tradicional: ¿por qué habría que elegir? El Grande Seconde, el rostro de la Alta Relojería tradicional según Jaquet Droz, ha superado con éxito su entrada en el siglo XXI con su versión Skelet-One. El Grande Seconde Quantième es también digno heredero de esta colección original, ahora con un nuevo diámetro de 41 mm, combinando su indicación descentrada combina la perfecta legibilidad de las horas y los minutos con la precisión del segundero grande. El nuevo Grande Seconde Off-Centered en oro y jade negro reúne los principales códigos de la Casa en un guardatiempo de 43 mm que se libera de las convenciones.

JAQUET DROZ Grande Seconde Skelet-One

En la vertiente de la tradición, la pieza se viste de una caja en oro rojo, la aleación aurífera privilegiada de Jaquet Droz para sus delicados reflejos cálidos y cobrizos. Se presenta junto a una pulsera en piel dotada de un nuevo acabado efecto «goma» que complementa el acabado semimate de las pulseras en piel de aligátor de la Casa. Su gris es exactamente igual al de los puentes que mantienen en suspensión el delicado movimiento del Grande Seconde.

En el corazón de esta caja de 41 mm encontramos la construcción aérea de este calibre exclusivo de Jaquet Droz, en la que cada componente ha sido minuciosamente vaciado hasta los límites de su resistencia. El tren de ruedas se encuentra íntegramente suspendido y fijado a los puentes esqueleto del movimiento, así como armado por una masa oscilante que permite a la luz atravesarlo de un extremo a otro.

En la vertiente de la modernidad, Jaquet Droz utiliza por primera vez en una de sus piezas la cerámica de plasma. Se obtiene a través de la transformación de la cerámica blanca mediante gases sometidos a 20 000 ºC. Este proceso singular ofrece reflejos metalizados sin que se encuentre ningún fragmento de metal en su composición.

Esta modificación preserva todas las cualidades intrínsecas de la cerámica. Cuenta con la misma durabilidad, ligereza y resistencia a los arañazos que la cerámica de alta tecnología utilizada ya con gran frecuencia. Presentada en gris antracita, esta nueva caja de cerámica de plasma completa una pulsera en tejido gris moderno y dinámico. Esta creación está destinada a coleccionistas seducidos por la inquietante modernidad del Grande Seconde, cuyo diseño se mantiene igual desde hace casi tres siglos.

Referencias: J003523241 (oro rojo) y J003525542 (plasma).

JAQUET DROZ Grande Seconde Quantième

Este tamaño intermedio, que los coleccionistas han esperado durante mucho tiempo, ha brindado a Jaquet Droz la oportunidad de replantear un gran número de elementos del diseño. Por esta razón, el Grande Seconde Quantième 41 mm es una creación auténtica, que no se limita a una sencilla reducción de un modelo existente. Todo, o casi todo, ha sido reinterpretado. En primer lugar, la propia caja, que ha sido rediseñada en una nueva versión de 41 mm. El grosor de la caja se ha reducido sutilmente para ofrecer un diseño ligero y armonioso, en sintonía con su nuevo diámetro. Las proporciones y, sobre todo, el equilibrio y el espíritu moderno de la pieza original se mantienen intactos.

Asimismo, se han desarrollado nuevos acabados especialmente concebidos para esta colección. El Grande Seconde Quantième 41 mm ofrece una gran diversidad de esferas en esmalte Grand Feu, un arte de larga data que Jaquet Droz dominaba y que se ha convertido en uno de sus principales detalles característicos. Dichas esferas están disponibles en tonos marfil, así como en azul oscuro, burdeos e incluso antracita. Cada uno de estos matices ha sido especialmente diseñado para la nueva colección a partir de una larga investigación en polvos de esmalte y en técnicas de cocción manuales, con el fin de producir las variaciones cromáticas exactamente buscadas. Un aplique en oro rojo 18 quilates realza el calendario situado a las 6. Estos cuatro tonos se completan con una esfera en negro mate, gris titanio arenado o plata arenada. En total, no menos de siete modelos se presentan simultáneamente y ponen en escena una completa colección Grande Seconde Quantième 41 mm.

Cada una de las creaciones ofrece una interpretación diferente que corresponde a las afinidades personales de los coleccionistas. Las cuatro primeras versiones, fieles a la estética relojera tradicional, cuentan con caja, apliques, manecillas y masa oscilante en oro rojo, junto a una pulsera de piel de aligátor que evoca el color de la esfera en esmalte Grand Feu. Los tres diseños adicionales presentan una contemporánea caja en acero con acabados modernos: pulsera a juego en piel de becerro aterciopelada, apliques en oro, rodiados o con tratamiento de color, realzados con contrastes vivos, y una masa oscilante calada que permite un armado óptimo, así como una visión perfecta del movimiento automático Jaquet Droz, ensamblado a mano para garantizar una reserva de marcha de casi tres días (68 h).

Como en cada creación contemporánea de Jaquet Droz, una espiral en silicio garantiza el isocronismo del reloj y lo convierte en una pieza insensible a las variaciones de temperatura, al magnetismo y a los choques. Con estos siete modelos nuevos, Jaquet Droz abre las puertas del siglo XXI a su Grande Seconde y confirma el carácter moderno de un diseño cuyas líneas se adaptan a las tendencias de su época.

JAQUET DROZ Grande Seconde Off-Centered

En la esfera, Jaquet Droz rinde homenaje a uno de sus savoir-faire más emblemáticos: el dominio de los minerales. Las esferas minerales de la Casa, surgidas de las profundidades de la Tierra y magnificadas por las manos del hombre, permiten crear diseños exclusivos. Destacan las piedras datadas, incluso, de hace varios millones de años. Un valioso viaje geológico del que se obtienen algunos preciosos fragmentos repletos de singularidad.

El jade negro es uno de estos tesoros. Se puede encontrar prácticamente en su totalidad en Australia, siendo muy abundante en el sur y el este de la isla. Una piedra extremadamente dura debido a la presencia de metal en su composición. Por esta razón, se requiere un largo trabajo de pulido para revelar el secreto: minúsculas inclusiones plateadas. Casi imperceptibles a simple vista, aportan al jade negro un reflejo único que permite a los coleccionistas expertos distinguirlo perfectamente del ónice.

En China, al jade negro se le conoce como «tesoro». Símbolo de la nobleza, de la perfección y de la inmortalidad, se le ha considerado desde siempre un talismán. Los amuletos en jade negro se usan con frecuencia como protección y para beneficiarse de su poderosa energía. En las culturas ancestrales, hace más de cinco mil años, se utilizaba como amuleto para atraer la suerte y la fortuna. Para los pueblos mesoamericanos, poseía un poder especial y representaba la elegancia. Lo empleaban para tallar representaciones de deidades. Por último, para los pueblos prehispánicos, el jade negro concentraba las energías supremas del Universo y era aún más valioso que el oro.

Hoy, jade negro esta en el corazon de el nuevo Grande Seconde Off-Centered, limitado a 88 piezas. Trabajado a mano como una hoja mineral de apenas 1 mm de grosor, se combina con una caja en oro rosa con reflejos cálidos y cobrizos. Los dos círculos y las finas agujas se presentan igualmente en oro rosa, creando un singular contraste que refleja el arte de maravillar de Jaquet Droz.

Referencia J006033275. Edición limitada de 8 piezas.

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