Imperial Blue de ULYSSE NARDIN

Este Gran Sonería con Carillón Westminster, testigo último del dominio del Arte Relojero, brilla con luz propia, como suspendido en el tiempo por un tourbillon volante. El mundo de la Alta Relojería es un dédalo de gabinetes de ingeniosidad, de talleres de tradición y de laboratorios de audacia, enlazados entre ellos por largos pasillos históricos. Un mundo poblado de gente apasionada, de precursores y de genios, tanto artesanos como guardianes de la vivencia de este arte ancestral. En los confines de este universo existe no obstante un lugar único, corazón de la excelencia relojera, conocido sólo por unos pocos elegidos. Un sitio tan fascinante que parece que las leyes de la naturaleza permanezcan suspendidas, el savoir-faire dejando lugar a la iniciación y el aprendizaje a la transmisión de los secretos. Es aquí, en esta dependencia de la Eternidad, donde ha nacido el nuevo modelo Imperial Blue. Adornado de un bastidor transparente en el que flota un tourbillon volante, envuelto en un puente en zafiro azulado que no deja lugar a duda sobre sus nobles origines, este reloj, a la vez misterioso y brillante, encierra una Sonería Carillón Westminster. Quintaesencia de las complicaciones relojeras, el Imperial Blue desgrana en cuatro tonos distintos las horas al paso, así como las horas, los cuartos y los minutos, sobre demanda. En resumen, un objeto de rareza inusitada.

reloj Imperial Blue de ULYSSE NARDIN

Si los relojes de pulsera con complicaciones de sonería representan hoy el patrimonio de sólo una docena de manufacturas prestigiosas, su invención tiene sorprendentemente su origen en los comienzos de la relojería. En el siglo 14, mientras las esferas y las agujas aún no existían, los primeros relojes de torre fueron ideados para dar la hora a lo lejos y durante la noche. Con el paso del tiempo, las campanas y los mecanismos se miniaturizaron hasta conseguir los relojes de sobremesa y luego los relojes de bolsillo.

La firma Ulysse Nardin ocupa un lugar privilegiado en la historia de los relojes con sonería. En 1893, es la única manufactura en ganar una medalla de oro en la Exposición Universal de Chicago, por su cronógrafo Repetición minutos. Un siglo más tarde, es una de las primeras en hacer renacer la tradición de los relojes con Jaquemarts. Primero en 1989 con el San Marco y luego con el Gengis Khan en 2002. Hoy día, sigue en la cumbre de la Alta Relojería con el Imperial Blue. Insatisfecho con todos los desafíos técnicos realizados en la miniaturización del mecanismo de esta sonería – que reúne repetición minutos y sonería de horas al paso – Ulysse Nardin ha querido añadir también la indicación de la fecha a las 12 con una corrección rápida que se activa por un pulsador situado a las 2.

La mayor dificultad a la hora de realizar esta “obra de arte” fue la gestión de la energía. La sonería de las horas al paso como la repetición de horas, cuartos y minutos sobre demanda, se alimenta por un mismo barrilete. Este mismo se remonta parcialmente activando el cerrojo de armado a las 9 o completamente girando la corona en el sentido contrario al de las agujas. En el sentido horario se remonta el segundo barrilete dedicado al movimiento con una reserva de marcha de 50 horas. Un ingenioso dispositivo gestiona la energía disponible para garantizar que se pueda obtener siempre una sonería completa.

De esta forma, cada hora emana de la caja un centelleo sonoro en Sol. Un pulsador on/off situado a las 11 permite no obstante mantener esta “obra de arte” en silencio cuando lo deseamos, quizás para disfrutar mejor del repetición de minutos que adorna el Imperial Blue con un fascinante Carillón Westminster en 4 tonos. Una vez armado y soltado, el cerrojo pone en movimiento los martillos y libera el sonido de los timbres. Surge entonces una sinfonía mágica, al ritmo del tourbillon volante situado a las 6, como suspendido en el tiempo, levitando sobre su bastidor de zafiro. Las agujas escotadas de las horas y minutos se ajustan por medio de la corona que, con su pestillo de seguridad, permite bloquear la sonería al paso durante la puesta en hora.

El Imperial Blue, bañado de luz y recubierto de oro gris y zafiro azulado, es un reloj para iniciados. Sólo se fabricarán 20 ejemplares numerados, como testigos últimos del dominio del Arte Relojero.

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