HERMÈS Slim L’heure impatiente

El tiempo Hermès cultiva la extravagancia de conciliar el rigor con la fantasía. Hay que manejar la paradoja con aplomo para imaginar un reloj capaz de intensificar nuestras emociones. Eso es precisamente lo que se propone L’heure impatiente, una complicación que nos invita a anticipar el disfrute de momentos que están por llegar. Hermès crea objetos. Las manos de los artesanos dan forma a esos objetos para que se conviertan en cómplices de quienes los usan. Prácticos y funcionales, son el resultado de un savoir-faire exigente y poseen la levedad de lo inesperado. Convierten lo cotidiano en un patio de recreo, y cada instante en un momento privilegiado.

HERMÈS Slim L’heure impatiente

En Hermès, el tiempo también adquiere la cualidad de objeto. Hermès ha convertido la tensión que lo habita en una singularidad. Más que medir, secuenciar o controlar, la maison busca otro tiempo: un tiempo destinado a despertar las emociones, a abrir paréntesis, a crear espacios de fantasía y esparcimiento.

Ajustar en el contador del reloj la hora de un acontecimiento venidero y deseado, que va a producirse en un plazo inferior a doce horas, es un ritual jubiloso. Una hora antes del momento esperado el reloj de arena mecánico se pone en marcha; se puede seguir su progresión a las 6 en la esfera. Esta complicación nos emociona en una espera placentera, nos envuelve en un tormento agradable que termina en apoteosis cuando toca la nota final. Solo suena una vez, indicando que ha llegado el momento del acontecimiento. El timbre está estudiado para que dure largamente y para que tenga un sonido aterciopelado y moderado. Solo el portador del reloj sabrá por qué suena. Divertida e inesperada, la complicación L’heure impatiente reposa en esta complicidad.

HERMÈS Slim L’heure impatiente

La efervescencia de la espera se cobija en un módulo de apenas 2,2 mm de grosor, animado por un movimiento de manufactura H1912. Este calibre compacto se integra en una caja de gran nitidez, protegida por cristales más finos de lo habitual, y una esfera de 1 mm que resuena con la vibración del timbre: todo está pensado para optimizar el volumen del aire en este reloj de gran finura estética y técnica.

 

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