GIRARD-PERREGAUX Neo-Bridges Automatic Titanium

Extrapolación futurista de una arquitectura de movimiento del siglo XIX considerada ahora como el sello histórico de la Manufactura Girard-Perregaux, el reloj Neo-Bridges Automatic Titanium es el precursor de un enfoque de fabricación que pretende dar un toque exagerado y espectacular a la relojería mecánica del mañana. Fundamentalmente retrofuturista en términos de enfoque estético, el Neo-Bridges Automatic Titanium adopta una incuestionable imagen de relojería vanguardista y al mismo tiempo mantiene totalmente su armonía con la historia de la marca fundada en 1791.

GIRARD-PERREGAUX Neo-Bridges Automatic Titanium

Dando forma al futuro

En el cruce entre dos mundos que vinculan la tradición y la innovación, este visionario instrumento de medición del tiempo muestra una de las direcciones clave que toma la nueva imagen de la Manufactura, que sigue siendo una pionera. La rica vitalidad de esta nueva expresión de la visión mecánica de la Manufactura Girard-Perregaux se afianza con firmeza en el pasado para propulsarse con seguridad hacia el futuro. El Neo-Bridges Automatic Titanium retoma los códigos de diseño de fabricación arquitectónica tan apreciados por Constant Girard, creador del reloj de bolsillo Esmeralda que fue galardonado con un primer premio en 1889 en la Exposición Universal de París. Evoca asimismo la naturaleza exagerada de las creaciones de Jean-François Bautte, quien, a finales del siglo XVIII, diseñó instrumentos de relojería utilizando un enfoque desenfadado para mostrar las horas que iban transcurriendo con el fin de desmitificar el paso del tiempo y, de este modo, transformar los relojes en auténticas obras de arte cinéticas.  

La dinámica del equilibrio visual

En este espectáculo de relojería magníficamente montado, el nuevo movimiento GP08400 de cuerda automática de 14 ¼ líneas con microrrotor forma una unidad indisoluble con la caja de titanio de 45 mm de diámetro y hermética hasta 30 metros con una correa de piel de aligátor negra cerrada con un hebilla desplegable triple de titanio. Este cautivador movimiento de simetría perfecta, gracias a la acertada colocación del microrrotor en el mismo eje que el tambor de barrilete que garantiza una reserva de marcha de 50 horas, está diseñado, ante todo, para llamar la atención. La arquitectura ciertamente captura la mirada, sobre todo porque está reforzada con acabados contemporáneos entre los que se incluyen el pulido con chorro de arena, el tratamiento NAC de la platina y un revestimiento de PVD de los puentes curvados con delicadeza. Este conjunto, con su sofisticado diseño gráfico, transmite un encanto infinitamente hipnótico gracias a la presencia en las 6 h de un gran volante de inercia variable de 10,15 mm de diámetro que oscila a una frecuencia de 3 hertzios (21 600 vibraciones por hora). El tamaño generoso del volante hace que sea menos sensible a las perturbaciones y, por tanto, más preciso.

Diseño escénico

El reloj Neo-Bridges ha sido diseñado por el departamento de estilo como una transcripción contemporánea de los códigos estéticos tan apreciados por la Manufactura Girard-Perregaux. Para magnificar estos principios de diseño, los ingenieros y relojeros han dotado de acabados alternos pulidos y satinados a la caja de titanio finamente realizada de 45 mm de diámetro y 12,17 mm de grosor. Este conjunto coherente cuenta con un cristal de zafiro «Box» y una esfera minimalista, así como con un fondo de caja de cristal de zafiro transparente que le proporciona una amplia zona en la que leer la hora y descubrir este fascinante mecanismo de 208 piezas. Este mecanismo representa el arte de aprovechar y propulsar hacia el futuro toda la fuerza estilística de los relojes históricos que han forjado el prestigio de la Manufactura Girard-Perregaux desde hace más de 225 años.

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