CZAPEK Antarctique Terre Adélie

La alta relojería es más que complicaciones virtuosas. El diseño del movimiento, un acabado refinado y poco habitual, el uso de materiales selectos o de superficies de la caja elaboradas, así como la atención al detalle, son factores clave que incrementan el valor de un reloj a ojos de su propietario. También son el núcleo en torno al cual gira el último modelo de Czapek, el Antarctique, tal y como comenta Xavier de Roquemaurel, CEO de la casa relojera. «El mensaje que nos transmitieron nuestros amigos y demás suscriptores estaba claro: querían que creásemos un reloj que irradiase suntuosidad, pero que también se pudiese lucir y admirar a diario… incluso en la otra punta del planeta.»

Las entrañas del reloj

El Antarctique es un movimiento de tres agujas con caja de 40,5 mm, lo suficientemente fina como para caber cómodamente bajo un puño, y con un cuidado aspecto atrevido. El fondo transparente de la caja deja a la vista el corazón latiente del modelo, el potente calibre automático SXH5.01 de 30 mm, concebido en exclusiva por el creador de Czapek, Daniel Martínez. Se prestó particular atención tanto al rendimiento como al aspecto, de manera que las piezas del movimiento se dispusiesen guardando la armonía visual y la transparencia. La arquitectura del movimiento también es excepcional. Todo gira en torno a un volante espiral de oscilación libre con inercia variable, producida mediante los pesos de cuatro cabezas perdidas de oro, lo que permite un ajuste de la máxima precisión para un reloj mecánico. El microrrotor se fabricó en La-Chaux-de-Fonds con un oro de 18 ct «totalmente reciclado» muy especial, facilitado por AGOSI. Se dispuso en un lugar descentrado para permitir una vista profunda del mecanismo. El SXH5.01 funciona a un acelerado ritmo de 28.800 alt/h. El barrilete único alberga un espiral plano accionado mediante el rochete tradicional de Czapek con cinco brazos. El reloj posee una reserva de marcha de al menos cincuenta y seis horas, toda una proeza para un microrrotor. Su hermeticidad hasta 120 metros lo convierte en una elección natural para los deportistas a los que les gusta llevar puesto su reloj mientras nadan.

Elementos característicos

Cada pieza del Antarctique está hecha con un nivel de atención al detalle que raya  la obsesión. Por ejemplo, el tren de rodaje se mantiene en su lugar mediante una serie de siete hermosos puentes esqueletizados inspirados en los relojes de bolsillo del siglo XIX. Su forma única, que se ha añadido al registro de diseño suizo, recuerda efectivamente al rotor del cronógrafo Faubourg de Cracovie de Czapek; demuestra que una artesanía relojera rigurosa puede optimizarse aún más con una pizca de creatividad libre, como si la forma jugase en igualdad de condiciones con la funcionalidad. Los laterales reparados y los seis ángulos entrantes achaflanados son otras características por las que se distingue un reloj de alta gama.

La parte más visible de cualquier reloj es la esfera. La esfera del Antarctique fue diseñada y fabricada por Metalem, un colaborador de Czapek & Cie, usando una técnica de laminado única, inventada por ellos hace 30 años y ahora recuperada para este proyecto. Esta técnica consiste en crear una serie de trazos sobre la esfera con un peine. Estas características estrías aportan mayor profundidad y reflejos más intensos a los colores.

Sobre este motivo creado a mano se aplican atrevidos índices tridimensionales, como si de puentes sobre el mar se tratara. En la esfera, la ventanilla de la fecha está posicionada a las 6 en punto para mantener la estética de Czapek basada en la simetría vertical. El diseño de las agujas y de los índices recuerda a una espada, siendo deportivo y fácil de leer.

La caja de acero inoxidable de 40,5 mm está integrada con una original doble curvatura de efecto trampantojo, otra opción de diseño poco convencional que hace a este reloj único y exclusivo. El reloj queda completado con una ergonómica pulsera cepillada integrada, cuyos eslabones se entrelazan formando una reluciente «C» de Czapek.

Se ha dedicado una gran atención a la pulsera, a la sensación que brinda al colocarla sobre la muñeca, su comodidad, su ligereza y su capacidad de ser olvidada por su portador y, de repente, revelar su asombrosa belleza creando un intenso placer. Dado que Czapek ha desarrollado un exclusivo sistema de cambio rápido, se suministra una correa adicional. Así, el cliente puede escoger entre una suave y elegante correa de piel de becerro o una correa de caucho de aire más deportivo.

«Independientemente del color escogido, este reloj es una delicia tanto para recién llegados como para expertos en relojería», afirma Roquemaurel. «El lego en la materia se enamorará de manera instintiva de la esfera y del singular movimiento que alberga en su interior, mientras que el experto podrá usar el reloj prácticamente como una pieza de exposición para explicar cómo funciona un movimiento y por qué la alta relojería es tan excepcional.»

El nombre lo dice todo

La idea del nombre Antarctique surgió del viaje familiar a la Antártida que realizó uno de los suscriptores de vieja data y más activos de Czapek: un exitoso emprendedor ávido de financiar nuevos negocios que, en su mayoría, buscan soluciones sostenibles.

El nombre «Antártida» evoca gran cantidad de asociaciones: desde exploradores intrépidos que arriesgaron su vida para descubrir los rincones más remotos del planeta hasta la belleza más absoluta de la naturaleza en su estado primigenio. En efecto, el Sexto Continente se ha convertido en un símbolo destacado del deterioro ambiental y de la necesidad de que la humanidad intensifique sus esfuerzos por conservar el planeta. «El nombre tenía su importancia porque también representa nuestro compromiso con cumplir con nuestra parte», explica Xavier de Roquemaurel. «No es solo una cuestión de usar oro reciclado para fabricar el rotor: la idea es proteger además otros activos irremplazables, como los muchos artesanos suizos que se dedican al arte de la relojería tradicional. Esto ilustra perfectamente nuestro lema “We Collect Rare People” (Coleccionamos personas poco comunes).»

El Antarctique está disponible en varias versiones. El Terre Adélie se producirá en una edición limitada de 99 unidades. Es un homenaje al explorador francés Jules Dumont d’Urville, que llamó una isla de la Antártida como su mujer, Adèle, durante su valiente expedición a este continente en 1840. Está disponible en cuatro colores: Deep Blue, Secret Alloy, Black Ink o Burgundy. Del Orion Nebula, una edición especial con esfera pintada a mano, solo se producirán 10 unidades. Está previsto lanzar otras versiones, así como el nuevo modelo para mujer, para otoño de 2020.

Vídeo disponible en el Canal YouTube de Nuevos Relojes.

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