CHRISTOPHE CLARET Angelico

En 2019, Christophe Claret celebra un doble aniversario, pues su manufactura cumple 30 años, y su marca alcanza la década de vida. El relojero continúa ampliando los horizontes técnicos de la Alta Relojería y enriqueciendo su colección de relojes con complicaciones tradicionales mediante la presentación de una edición limitada de aniversario. Por primera vez en un reloj de pulsera, el Angelico combina un tourbillon con escape de retén largo y un sistema de transmisión con caracol de cable. La búsqueda de la más absoluta precisión se convierte en un espectáculo fascinante.

CHRISTOPHE CLARET Angelico

¿Cómo es posible seguir innovando en un ámbito marcado por la excepcional riqueza del legado relojero? ¿Qué nuevos desafíos se plantean cuando la historia de la medición del tiempo ya está repleta de un sinfín de logros cosechados por los virtuosos de la relojería del siglo XVIII? Estas son las preguntas que subyacen a las creaciones de Christophe Claret desde la fundación de su manufactura en Le Locle hace 30 años. Al mismo tiempo que cultiva una especial fascinación por el Renacimiento, su estética y sus corrientes de pensamiento, el prestigioso relojero también se ha inspirado en la edad dorada de la cronometría para el desarrollo interno y la fabricación del Angelico, su nuevo reloj eminentemente técnico.

El Angelico abre un nuevo capítulo en la historia de la Alta Relojería y constituye todo un homenaje contemporáneo a la búsqueda de la absoluta precisión que caracteriza a los cronómetros marinos del siglo XVIII. Por primera vez en un reloj de pulsera, Christophe Claret asume el reto de combinar un tourbillon con escape de retén largo y un sistema de transmisión con caracol de cable en un mismo modelo. Esta hazaña mecánica, que amplía los horizontes de la relojería tradicional, se complementa con una visualización de zona horaria dual y salto instantáneo, junto con las indicaciones de día/noche y de reserva de marcha de 72 horas.

CHRISTOPHE CLARET Angelico

Este reloj, cuyo nombre hace honor al «pintor de los ángeles», Fra Angelico, es toda una celebración del noble linaje del arte relojero. Y el arte se escribe con «a» mayúscula, tal y como declara Christophe Claret con su principio de «el arte por el arte».

Una majestuosa encarnación del arte relojero tradicional

Montar en un reloj de pulsera un tourbillon con escape de retén largo tradicional, un mecanismo diseñado originalmente para funcionar en una posición de absoluta estabilidad, es un desafío al que los relojeros de la manufactura Soleil d’Or debieron hacer frente. Considerado la quintaesencia de la precisión cronométrica, este tipo de escape de retén apareció por primera vez en el siglo XVIII, una época en la que los relojeros competían por crear un instrumento que midiera el tiempo con la máxima precisión, con el fin de determinar la posición geográfica exacta de un barco en el mar. Este mecanismo, incorporado al cronómetro marino montado sobre cardán, hizo gala de una fiabilidad ejemplar en el ámbito de la navegación de largo alcance. Su único punto débil resultó ser su extrema sensibilidad a los impactos laterales, un inconveniente incompatible con la resistencia que exige el uso en la muñeca.

Como purista de la cronometría, Christophe Claret ha vuelto a tomar el camino más difícil al decidir dotar al Angelico de un escape de retén largo. Para evitar que el retén se dé la vuelta, una leva antivuelco, que forma parte del espiral, funciona conjuntamente con el dedo de seguridad. Este extraordinario mecanismo, cuya fiabilidad ya quedó patente en el Maestroso, se monta por primera vez en un tourbillon.

Para hacer frente al riesgo de «galope», un cojinete de empuje flexible incorporado en la rueda y conectado al volante absorbe cualquier exceso de energía. Una vez más, nos encontramos ante uno de esos retos que solo pueden resolver unos pocos virtuosos de la relojería.

En el corazón del Angelico, el tourbillon realiza un solemne baile que incluye una vuelta completa cada seis minutos, con el fin de reducir el impacto de su inercia. Christophe Claret ha priorizado dos materiales conocidos por su liviandad: el titanio, para la caja, y el aluminio (316AL), para los puentes. La gran caja de 16 mm de diámetro realza la belleza del escape de retén, un escenario mecánico insólito a la par que fascinante.

Fuerza constante

El rendimiento cronométrico (o la precisión horaria) es una pesquisa continua, así como una ambición y una pasión. Estas tres fuerzas impulsan la creación de cada uno de los relojes desarrollados, diseñados y montados en la Manufactura Claret desde 2009. Además del tourbillon con escape de retén, visible en el corazón del Angelico, también destaca la fuerza constante que proporciona el mecanismo de transmisión con caracol de cable vinculado al barrilete doble de muelle real. Este dispositivo, tradicionalmente dotado de una cadena, está concebido para garantizar un suministro constante de energía al movimiento y, de este modo, vuelve a poner de manifiesto la gran capacidad de innovación de Christophe Claret. En lugar de recurrir a la cadena, cuyo diseño consiste en la alineación de eslabones, el relojero ha tomado una decisión sin precedentes al conectar el barrilete doble de muelle real al caracol mediante un cable de nanofibra Dyneema. Este mecanismo responde a un doble objetivo. Por un lado, se optimiza la eficiencia eliminando la fricción existente entre los eslabones de una cadena convencional. Por otro, se produce un aumento y un ajuste exacto de la reserva de marcha: el número de vueltas del cable alrededor del caracol o el barrilete es dos veces mayor que el de un sistema con cadena.

Pese a su diámetro ultrafino de tan solo 0,18 mm, un grosor equivalente al de tres cabellos, este cable destaca por su elevadísima resistencia; prueba de ello es que tiene la fuerza necesaria para tirar de una masa de casi 10 kilos. Cierto es que no se requiere una fuerza tan elevada para posibilitar la transmisión de energía al movimiento del reloj Angelico, pero la robustez del cable es sin duda una importante garantía de fiabilidad. Esta fiabilidad se debe a que, para evitar cualquier riesgo de rotura, el cable se ata y se enrolla dos veces alrededor del barrilete o del caracol. Inspirado en el principio de autobloqueo utilizado para garantizar el almacenamiento seguro de la carga de un barco, este sistema proporciona una distribución perfecta de la fuerza ejercida sobre el cable. En la base del barrilete, que cuenta con dos muelles superpuestos para conseguir un rendimiento óptimo, el remontaje del cable controla la indicación de reserva de marcha de 72 horas. Por su parte, la señal «stop work», ubicada en el puente del caracol, indica el fin del remontaje del barrilete.

El tiempo es el protagonista indiscutible

Si bien el desafío mecánico constituye el enfoque clave del relojero, la funcionalidad del reloj es un aspecto que merece suma atención. En el corazón del Angelico, el desenlace del espectáculo protagonizado por el tiempo también depende de la legibilidad de las indicaciones. Las dos zonas horarias se visualizan en una indicación de hora saltante que se muestra en los contadores a las 5 y las 7, junto con una indicación de día/noche. Para garantizar una visión impecable del mecanismo y su inherente belleza, los minutos se indican mediante una aguja periférica adornada con un rubí natural en la versión de oro rojo y con un zafiro azul en la versión de titanio.

CHRISTOPHE CLARET Angelico

Desde el punto de vista estético, la belleza mecánica del Angelico constituye un auténtico soplo de aire fresco. Coronada por un cristal abombado, la caja de 45,50 mm fabricada en oro rojo 5N o titanio destaca por su profundidad de campo. Si bien impera la sofisticación técnica, los detalles vuelven a brillar con absoluta perfección; prueba de ello son los puentes estilo Carlos X biselados a mano y los amortiguadores Incabloc del escape ocultos bajo un rubí natural o un zafiro azul, que constituyen el sello distintivo de Christophe Claret. El espectáculo continúa con el fondo de caja de cristal de zafiro, un privilegiado palco que invita a admirar el mecanismo de zona horaria dual y salto instantáneo.

Disponible en dos ediciones limitadas de diez piezas fabricadas en oro rojo 5N o titanio, el Angelico encarna la fusión perfecta entre tradición e innovación que Christophe Claret lleva materializando con absoluta maestría desde hace diez años. Para conmemorar el aniversario, la marca amplía la garantía de todos sus relojes a cinco años de duración: un nuevo compromiso de fiabilidad al alcance de los devotos de la Alta Relojería que, en línea con las ideas de Christophe Claret, admiran por encima de todo la belleza de la simbiosis entre armonía estética e innovación técnica.

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