Portugieser Grande Complicación de IWC

Con ocasión del 75º aniversario de la familia de relojes Portugieser, el Portugieser Grande Complicación aparece ahora con algunos cambios cuidadosamente pensados. La esfera es ahora más serena y elegante, y la variante en platino resplandece con una nueva imagen más discreta. En cuanto a la grandiosa técnica relojera, con sus veinte indicaciones y funciones, sigue siendo todo un hito de la Haute Horlogerie. El Portugieser Grande Complicación (ref. 3776) resplandece aquí con sus abundantes refinamientos técnicos y un total de veinte indicaciones y funciones.

Portugieser Grande Complicación IW377601 de IWC

Para cualquier reloj mecánico de pulsera, poder añadir al nombre la denominación «Grande Complicación» supone su carta de nobleza definitiva. Es un honor reservado únicamente a los relojes mecánicos más minuciosamente fabricados. En el interior del reloj Portugieser Grande Complicación, 659 piezas de refinada mecánica se encargan de desarrollar la precisa interacción del conjunto. Además de las funciones horarias y de cronógrafo, tenemos aquí calendario perpetuo con fecha, día de la semana, mes, año, década y siglo y fase de la Luna perpetua. Y, finalmente, la categoría reina del arte de la relojería mecánica: la repetición de minutos.

En el año de aniversario de los Portugieser, el modelo «enormemente complicado» aparece ahora con un diseño modificado cuidadosamente que añade aún más valor al modelo. Así, en la esfera de color plateado se ha renunciado al globo terráqueo con las líneas de longitud y latitud. De este modo, el reloj ofrece ahora un aspecto más sereno, del mismo modo que ganan en presencia los típicos atributos de cualquier Portugieser: agujas lanceoladas, cifras árabes en relieve y minutería ferrocarril. En la nueva colección, el dorso de la caja está ornamentado con una rosa de los vientos grabada. Con su nuevo diseño ergonómico, las juntas de la correa están más próximas a la muñeca, con lo cual mejoran la portabilidad del reloj también en muñecas finas. El reloj se entrega con correa de piel de aligátor de Santoni, cosida con hilo de oro rojo en la variante en oro rojo de 18 quilates y con hilo de platino en el exclusivo modelo en platino. Ambas variantes están limitadas a 250 ejemplares cada una.

Portugieser Grande Complicación IW377602 de IWC

De 1983 a 1985, el maestro relojero Kurt Klaus diseñó el calendario perpetuo para IWC Schaffhausen, dotado de unos parámetros técnicos que en gran parte siguen vigentes sin haber sido superados en la Haute Horlogerie. Tan solo ya el hecho de que el calendario perpetuo esté programado mecánicamente hasta el año 2499, con lo cual maneja perfectamente las sutilezas del calendario gregoriano, constituye de por sí un logro venerable. En todo ese tiempo, solamente hace falta corregir tres veces el calendario (en 2100, 2200 y 2300), es decir: los momentos en que hay que pasar por alto un año al que le correspondería ser bisiesto. El calendario perpetuo desarrolla esta labor siguiendo su programación propia y, a diferencia de la hora, sin necesitar accionamiento permanente. El dispositivo, previamente, recibe un impulso mecánico de avance una vez al día, entre las 20 horas y la 1. Con este diminuto movimiento de la palanca de avance de la fecha basta para que terminen poniéndose en movimiento todas las demás funciones de calendario, al menos la fecha, el día de la semana y la fase de la Luna. Como máximo se les añaden también el mes, el año, la década y el siglo. A los cien años, la corredera de los siglos, que aporta las dos primeras cifras de las cuatro que indican el año, se moverá una única vez por un espacio de 1,2 milímetros hacia arriba; la próxima vez sucederá en el año 2100. A fecha de hoy, por tanto, ni siquiera ha nacido aún la mayoría de las personas que vivirán este acontecimiento.

Con gran precisión trabaja también la indicación perpetua de las fases de la Luna, que solo se desvía un día pasados 122 años. Pese a su complicada construcción y múltiples funciones, el calendario perpetuo se maneja con sencillez mediante la corona.

La complejísima sonería de la repetición de los minutos indica acústicamente la hora actual con claros golpes de sonido: los tonos más graves indican la hora, un doble golpe sobre ambas lengüetas del diapasón los cuartos de hora, y un golpe en la lengüeta más aguda indica los minutos. Cada lengüeta de diapasón es una pieza única fabricada a mano, y se controlan minuciosamente la altura del tono y la pureza del sonido. Solo para desarrollar la repetición de minutos fue necesario un total de 50.000 horas de trabajo.

Portugieser Grande Complicación de IWC

En el Portugieser Grande Complicación, el tiempo es algo más que un valor medible: es ritmo, como lo es el retorno de los años bisiestos, como lo son la luna creciente o menguante, como lo es el resonar melódico de la repetición de los minutos. El Portugieser Grande Complicación hace del concepto abstracto del tiempo un objeto de experiencia sensible. Pero, por complicado que pueda ser el reloj, el secreto de su éxito es sencillísimo: es uno de los mejores relojes mecánicos del mundo.

Referencias: IW377601 (platino) y IW377602 (oro rojo).

Video disponible en el Canal YouTube de Nuevos Relojes.

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