PARMIGIANI FLEURIER Bugatti Type 390

Un auténtico fenómeno en el ámbito del diseño tradicional de relojes, el nuevo Bugatti Type 390 de Parmigiani Fleurier es, ante todo, un bloque motor de muñeca. Sin florituras ni elementos puramente decorativos: todo gira alrededor del rendimiento, de lo esencial. «Hemos implementado tecnología justo donde se necesita», han explicado los fabricantes. Es decir, en todo, o en casi todo, pero siempre con el objetivo final en mente: el rendimiento y la fiabilidad.

PARMIGIANI FLEURIER Bugatti Type 390

Esta misma actitud es la que ha prevalecido desde el inicio de la asociación entre la exitosa firma de relojería y el legendario fabricante automovilístico. En 2004, Parmigiani Fleurier estaba reescribiendo el reglamento y se inspiró directamente en la tecnología implementada en el Bugatti Veyron. De hecho, en relojería no se había concebido nada parecido antes de que la manufactura de Parmigiani Fleurier diseñase un reloj con un «motor» tridimensional (el Bugatti Type 370) para acompañar al lanzamiento del Bugatti Veyron 16.4. La marca de relojería ha continuado por esta senda de exploración desde entonces y trabaja incansablemente para anclar con firmeza su colección Bugatti, el «bufón» de las colecciones de Parmigiani Fleurier, en esta relojería visionaria del siglo XXI. En Bugatti, a menudo les gusta decir: «Empezamos donde otros acaban»; Parmigiani Fleurier se ha apropiado de esta máxima al diseñar innovadores relojes (como el Bugatti Type 370, el Bugatti Type 370 Centenaire, el Bugatti Super Sport, el Bugatti Vitesse y el Bugatti Super Sport Sapphire en particular) con tecnología examinada y probada, a imagen y semejanza de los coches deportivos producidos en los talleres de Molsheim.

EL BUGATTI CHIRON EN FORMA DE RELOJ

El Bugatti Type 390, la última creación de esta prestigiosa colección y el fruto de cuatro años de desarrollo, tiene el mismo espíritu. Y con razón: sería imposible inspirarse en el coche más rápido del mundo y no desarrollar soluciones innovadoras. De hecho, para acompañar a las primeras entregas del imponente Bugatti Chiron, Parmigiani Fleurier desvela el Bugatti Type 390. Este reloj es realmente único en su especie; su tecnología integrada y su rendimiento excepcionales están diseñados para emular al Bugatti Chiron, pero en forma de reloj. Una concentración de innovaciones y nuevas soluciones, este bloque motor de muñeca tiene una estructura cilíndrica horizontal única.

PARMIGIANI FLEURIER Bugatti Type 390

Por un lado, contamos con un motor W16 de 8 litros con cuatro turbocompresores de 1500 CV que propulsa al deportivo hasta una velocidad máxima de 420 km/h (limitada en carretera) y, por otro, contamos con el Calibre PF390 con su «motor» cilíndrico y dos barriletes montados en serie, un guiño al depósito de asiento del Bugatti, y un tourbillon volante que posee una reserva de marcha de 80 horas. Este nuevo tipo de «motor» se ha reducido para que su diámetro no supere al regulador de su tourbillon de 60 segundos, que indica los segundos. Una vez determinado el diámetro del regulador en función de la inercia requerida (el volante tiene una inercia de 10 mg.cm2), toda la estructura (incluidos los barriletes que proporcionan energía al «motor») se adaptó a esta medida para dar lugar a un cilindro normal. Un aspecto clave es la patente que presentó la manufactura de Parmigiani Fleurier cuando se estaba desarrollando este exclusivo movimiento mecánico de cuerda manual.

Mientras el «motor» amplía los límites del diseño tradicional de relojes, el propio reloj también reescribe el reglamento en muchos aspectos. Los diseñadores, que se inspiraron en los principios que subyacen en la estructura del Chiron, optaron por un diseño de carrocería/interior/motor. En concreto, el movimiento cilíndrico horizontal (el «motor») está conectado mediante un tornillo sin fin a la esfera y a las indicaciones (el «interior»), situadas de forma perpendicular; todo el conjunto se encuentra dentro de una caja de oro rosa y un cristal de zafiro (la «carrocería») a través de los cuales puede admirarse el mecanismo en movimiento.

EL RODAMIENTO DE BOLAS MÁS PEQUEÑO DEL MUNDO

Su estructura modular, que permite extraer el movimiento de su alojamiento, tal y como se extraería un motor para realizar modificaciones importantes, entraña numerosas soluciones revolucionarias. De hecho, este calibre PF390 destaca gracias a sus trenes de ruedas y la disposición de los mismos. El objetivo es el mismo que en todos los relojes: transmitir la energía desde los barriletes hasta el escape. No obstante, y en vista de la configuración cilíndrica del movimiento, la configuración habitual piñón-rueda-piñón-rueda en alternancia se sustituye por una transmisión que usa tres trenes de ruedas planetarios. Cada uno de estos tres trenes de ruedas planetarios está equipado con un tren de ruedas central, tres engranajes planetarios y un engranaje de anillo fijo metalizado. Este tren de ruedas planetario, un nuevo tipo de componente, no se ha utilizado nunca antes en trenes de ruedas de relojería.

Este nuevo tren de ruedas planetario usa el rodamiento de bolas más pequeño del mundo: tan solo 1,28 mm de diámetro para 12 bolas de cerámica de 0,2 mm de diámetro. Los rodamientos de bolas usados en el Bugatti Chiron pueden diferir bastante en cuanto al tamaño; sin embargo, la tecnología utilizada en ellos es muy similar. Cada uno de los tres trenes de ruedas planetarios incluye tres rodamientos, es decir, nueve rodamientos de bolas en total. Otro aspecto clave es el hecho de que el ensamblaje no requiere lubricación de ningún tipo: una ventaja significativa en términos de fiabilidad y mantenimiento.

Además, los fabricantes han diseñado una abrazadera de biela, sustituyendo cuatro componentes comunes de un movimiento ordinario de reloj (tirete, muelle flexible de tirete, báscula y muelle de báscula en el mecanismo de cuerda), para llevar a cabo la función doble de dar cuerda a los dos barriletes y poner en hora. Este desarrollo optimizado contribuye a incrementar el rendimiento del mecanismo. El uso de un único componente en lugar de cuatro lo simplifica y aumenta su fiabilidad; de este modo se reduce el mantenimiento del mismo. Y eso es exactamente lo que buscamos en cualquier avance tecnológico. Este mecanismo de abrazadera de biela se usa para dar cuerda a los dos barriletes conectados (depósitos de energía), montados en serie coaxialmente.

PARMIGIANI FLEURIER Bugatti Type 390

El acoplamiento triangular usado para el Calibre PF390 permite autocentrar los dos barriletes, mientras que su acoplamiento en serie garantiza una transferencia constante de energía, igual que hace el regulador de presión del combustible del Chiron, y la regularidad de su funcionamiento para lograr un cronometraje óptimo. La energía se transfiere a continuación a través de los trenes de ruedas planetarios al regulador del tourbillon volante, al final de la cadena de transmisión que oscila a una frecuencia de 4 Hz (28 800 alternancias/hora). El volante de inercia variable y la espiral Breguet se realizan en Atokalpa, una de las manufacturas de Parmigiani Fleurier. Igual que el Bugatti Chiron, el conjunto ofrece una relación peso-potencia-tamaño excelente y una estabilidad de funcionamiento extraordinaria que propulsa a este Bugatti Type 390 a la categoría de reloj excepcional. Otra innovación de este Calibre PF390 es un limitador de par que protege el movimiento durante el procedimiento de dar cuerda evitando cualquier rotura accidental con una función de retorno libre.

«A LA FORMA LE SIGUE EL RENDIMIENTO»

Inspirado asimismo en los componentes usados para el Bugatti Chiron, el movimiento PF390 está equipado con un diferencial de engranaje cónico para indicar la reserva de marcha. Con el diseño de un tubo de indicación (de zafiro) periférico respecto al movimiento, la manufactura de Parmigiani Fleurier desarrolló esta estructura única en la que un tren de ruedas de reserva de marcha acciona un engranaje de anillo dentado fijo dentro del tubo. Este cono pivota sobre dos anillos de guiado, permitiendo leer de esta forma la reserva de marcha en el tubo mediante una aguja fija.

Este «motor» cilíndrico, el Calibre PF390, se beneficia de otro avance desarrollado por la manufactura de Parmigiani Fleurier: montar los puentes coaxialmente garantiza un ensamblaje de máxima precisión. Tal precisión resulta aún más esencial en los dos puentes y platinas que se usan habitualmente en los relojes mecánicos; el calibre PF390 está compuesto por siete capas con un total de 302 componentes. Los puentes pavonados acentúan la naturaleza de alta tecnología del movimiento y su construcción modular.

En términos de arquitectura del movimiento, el bloque motor cilíndrico está fijado al módulo de indicación usando un principio de tipo «biela», inspirado en el montaje de los pistones en un motor de automoción, y fijado mediante un componente en forma de semicojinete.

Fiel al lema de Bugatti, «a la forma le sigue el rendimiento», otra característica distintiva del calibre del Bugatti Type 390 es el uso de un tornillo sin fin para transferir información del tren de ruedas a la esfera. Este último tornillo se utiliza asimismo para la transferencia desde el cilindro del motor hasta las indicaciones de la esfera moviéndolo dos veces a lo largo de un ángulo de 90°, toda una primicia en relojería. Esta función de transmisión de ángulo cumple tres objetivos: permite realizar una transferencia de 90º de energía fuera del circuito cilíndrico cerrado y a la indicación de la esfera. De la transmisión a la esfera se encarga el tren de ruedas planetario central. Además, este tornillo sin fin elimina todos los problemas de «linternado» (causados por la aguja que se desliza por el eje) que suelen aparecer en los relojes normales. Por último, un muelle en uno de los extremos del tornillo sin fin garantiza la regularidad y el confort al realizar la puesta en hora en el movimiento con la corona.

FABRICACIÓN DE ALTA TECNOLOGÍA

El uso de técnicas de construcción innovadoras no resta nada de valor al toque tradicional que se aplica a todos los relojes. Estamos hablando de fabricación de alta tecnología de verdad: lo último en ejecución de precisión combinado con la excepcional destreza de un experto en relojería. De hecho, el Calibre PF390 de este reloj futurista exhibe acabados excepcionales en todos sus componentes. Ubicados dentro de una cage de titanio diseñada para controlar las fuerzas que intervienen sin ninguna deformación, los dos barriletes están grabados, uno con la firma de Louis Chiron y el otro con la inscripción «le vieux renard» (el viejo zorro), en referencia al apodo de este legendario piloto de carreras.

A la luz de las innovadoras funciones del reloj y las singulares soluciones que ofrece, este Calibre PF390 anuncia una nueva era en la colección Bugatti de Parmigiani Fleurier. De hecho, se ha diseñado y creado para convertirse en la plataforma para desarrollar los futuros modelos Bugatti.

VENTANAS A UNA MECÁNICA EXTRAORDINARIA

Continuando con el espíritu deportivo del Bugatti Chiron, la esfera negra calada aligera este reloj y lo convierte en una pieza de gran rendimiento. Las agujas y los índices con apliques luminiscentes crean un claro contraste para garantizar una legibilidad óptima. Gracias al tourbillon de 60 segundos, pueden leerse los segundos a través del efecto magnificador del cristal de zafiro que se encuentra al final del cilindro.

PARMIGIANI FLEURIER Bugatti Type 390

Inspirada en las curvas fluidas del Bugatti Chiron, la caja también se ha realizado en oro (oro blanco u oro rosa dependiendo de la versión) y lleva la inscripción «EDITION LIMITEE 10 PIECES» (edición limitada de 10 piezas) grabada en la parte posterior. Les Artisans Boîtiers, uno de los departamentos de la manufactura de Parmigiani Fleurier, son los creadores de esta caja; construida alrededor de la estructura cilíndrica y hermética hasta 3 atm, destaca gracias a su capacidad para pivotar 12° alrededor de su eje de transmisión (pendiente de obtener la patente) para garantizar una ergonomía perfecta alrededor de cualquier muñeca. La extraordinaria sofisticación técnica del reloj puede admirarse a través de las grandes aberturas coronadas con cristal de zafiro, cuya creación resulta extremadamente compleja. A través de la parte superior e inferior de la estructura tubular, el cristal de zafiro nos invita a sumergirnos en el corazón de los mecanismos increíblemente complejos del reloj (el «motor» y el tourbillon volante), mientras que las aberturas por encima y por debajo de la esfera dejan al descubierto los numerosos engranajes del reloj y permiten leer la hora. La correa de piel de aligátor tiene la firma de Hermès y cuenta con una hebilla desplegable de oro.

Con el Bugatti Type 390, Parmigiani Fleurier quería equipar a un reloj con toda la tecnología y el poder evocador del Bugatti Chiron, el superdeportivo más impresionante del mercado en la actualidad.  Durante los cuatro años que han sido necesarios para desarrollar este extraordinario reloj, la manufactura Parmigiani Fleurier no ha hecho ni una concesión. En definitiva, es evidente que el Bugatti Type 390 es mucho más que un reloj con el logotipo de una marca de coches; se trata del mismo Bugatti Chiron reencarnado en un reloj.

Referencias:  PFH390-1201401-HA1442; PFH390-1001401-HA1442.

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