LOUIS MOINET Sideralis

“Sideralis es una invitación a realizar un viaje interestelar – un nuevo descubrimiento que es singularmente técnico y poético”. El nuevo reloj de Louis Moinet no tiene comparación posible, simplemente porque hasta la fecha Sideralis no tiene ningún equivalente en el mundo de la relojería, y está protegido por dos solicitudes de patente. Y más allá de consideraciones puramente técnicas, Sideralis hace una declaración inequívoca: Louis Moinet es quizás la última firma totalmente independiente que deberá invertir en nuevos componentes con el único objetivo de inspirar asombre entre los amantes de la Alta Relojería.

LOUIS MOINET Sideralis

Sideralis se estructura en torno a dos tourbillones especialmente de gran tamaño, con jaulas de 14,9 mm. Este es el mayor conjunto de dos tourbillones jamás fabricado. “Además de nuestros estándares exigentes cronométricos, este enfoque añade una dimensión visual fascinante al reloj; un toque de magia que hemos decidido regalar a los amantes de los relojes, sólo para que puedan contemplar la belleza y el arte de la relojería en todo su esplendor “, explica Jean-Marie Schaller.

Los dos tourbillones están diseñados para estar físicamente por encima del movimiento – por encima de la esfera , incluso. Al estar elevadas, las dos jaulas permiten observar el volante y los estilosos tornillos proporcionando una apariencia estética absolutamente incomparable. Por último, ambos tourbillones giran en sentidos opuestos. El continuo ir y venir, de lado a lado, no es sólo por razones estilísticas; la contra-rotación proporciona la fuerza motriz necesaria para que el mecanismo estrella: la complicación Sideralis.

Por primera vez en la historia, una complicación está impulsada por un doble tourbillon: una esfrera para marcar la hora, situada a las 12, comprende dos discos, uno encima del otro. El de arriba cuenta con un pequeño “cuadro” pintado a mano. Esta maravilla artesanal representa el universo y sus constelaciones de estrellas y planetas, pintado uno por uno sobre un fondo azul oscuro sideral. La animación completa una rotación en sentido antihorario cada 60 segundos.

A las 12 horas en el disco superior hay una abertura circular, a través de la cual se pueden vislumbrar los tres planetas pintados en el disco inferior, girando en la dirección opuesta a la misma velocidad. La característica representa un enfoque totalmente nuevo conceptual y artístico.

A través de la abertura del disco inferior se pueden ver el planeta Marte, la Luna y Mercurio en serie. “Estos tres cuerpos celestiales no han sido elegidos al azar,” dice Jean-Marie Schaller. “Cada una de las micro-pinturas incluye polvo genuino del cuerpo celeste en cuestión: un fragmento de Marte, polvo de la luna, y los fragmentos extremadamente raros de la piedra de Rosetta, cuyo nombre científico es el Sahara 99555. Esta piedra ha viajado a través del universo para llegar a nosotros: es la más antiguo conocida por la humanidad, se cree que que viene de Mercurio y se data con cuatro mil quinientos millones de años. Los fragmentos de meteoritos de Marte, la Luna y el Sahara 99555 también aparecen en el disco inferior, situado entre los planetas, flotando en el cosmos, o incluido en una estrella fugaz pintada a mano”.

El doble tourbillon invertido, impulsando una complicación exclusiva, es una innovación sin precedentes. El calibre Sideralis también es totalmente exclusivo de Louis Moinet, montado en un dial de venturina pintado a mano que coincide con el universo representado en el disco horario. Sideralis tiene una caja de oro blanco con un diámetro de 47,4 mm. Se trata de una edición limitada de sólo 28 relojes.

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