IWC Big Pilot’s Heritage: 55 (ref. IW510401) & 48 (ref. IW510301)

En 1940, la empresa de relojes de Schaffhausen IWC presentó el Reloj de Aviador (calibre 52 T.S.C.), que marcó el nacimiento de los relojes de observación de Schaffhausen. La manufactura relojera suiza retoma esta tradición y con el Gran Reloj de Aviador Heritage 55 (ref. IW510401) y el Gran Reloj de Aviador Heritage 48 (ref. IW510301) saca al mercado dos resplandecientes novedades inspiradas de forma inconfundible en el reloj de observación histórico.

IWC Big Pilot's Heritage 55 (ref. IW510401)

Con su diámetro de caja de 55 milímetros, el Gran Reloj de Aviador Heritage 55 está directamente emparentado con el Gran Reloj de Aviador de 1940. Con una serie limitada de solo 100 ejemplares, este reloj poderoso y llamativo está destinado especialmente a coleccionistas y amantes de los relojes de aviador auténticos.

El Gran Reloj de Aviador Heritage 55, limitado a 1000 ejemplares, se convierte en una alternativa apta para el uso cotidiano con su todavía considerable diámetro de caja de 48 milímetros.
No solo se trata de su tamaño imponente: su óptica inconfundible causa sensación entre los conocedores de los relojes. Desde la composición de la esfera y el color de las agujas luminiscentes hasta las históricas correas de piel de ternero, pasando por la forma de la aguja en forma de hélice y la corona cónica, es como si se diese un salto a la época de los pioneros de la aviación, pero con la más avanzada técnica relojera de IWC.

GRANDE. COMPACTO. AUTÉNTICO

Quien lleve en la muñeca el Gran Reloj de Aviador Heritage 55 (ref. IW510401), hará algo ante todo: llamar la atención. Los ingenieros de IWC resucitan el Gran Reloj de Aviador inspirándose en el diseño original y el tamaño original de 1940, pero esta vez en titanio. Este material más ligero es una concesión a la modernidad; con sus menos de 150 gramos, el reloj no pesa tanto en la muñeca como el original de acero de 183 gramos. En aquella época, el tamaño aportaba importantes ventajas. Por un lado, garantizaba la presencia del movimiento más grande posible para la precisión que requerían los relojes de navegación y observación. Por otro, una esfera grande cumplía mejor el requisito de contar con cifras claras y una legibilidad más fácil e inequívoca. Por aquel entonces, el diseño de la esfera se orientaba hacia los instrumentos de a bordo históricos: se prescindía de todo lo superfluo, a fin de que los valores técnicos se pudieran leer de la forma más rápida y segura posible incluso en las condiciones de iluminación más desfavorables. La esfera era negra mate, y los relojeros revestían las grandes cifras árabes y las rayas de indicación para el minutero con radio de color beige. Los peligros para la salud derivados de la radiactividad no se detectaron hasta años más tarde, y el radio fue entonces sustituido por materiales inocuos. El recubrimiento de Super-LumiNova actual garantiza una excelente legibilidad. La minutería, las cifras árabes y la aguja en forma de hélice conservan el tono beige del original.

IWC Big Pilot's Heritage 55 (ref. IW510401)

EL TRIÁNGULO, DE NUEVO BAJO LA MINUTERÍA

Las agujas están pavonadas, algo que todavía hoy sigue siendo señal de calidad. La cifra «9» –suprimida en los modelos sucesores del Gran Reloj de Aviador desde 2002– ha regresado a su lugar original, y en lugar del número doce se representa un triángulo indicador con dos puntos laterales, que permite reconocer la posición de las agujas y leer la hora incluso de un vistazo. En la actualidad, la esfera negra con el triángulo se cuenta entre las características distintivas de un reloj de aviador clásico. El hecho de que los diseñadores de IWC lo colocaran bajo la raya de las «12 horas» en lugar de integrarlo en la minutería es otra reminiscencia del original de 1940.

Existe una pequeña diferencia óptica: el Gran Reloj de Aviador Heritage 55 no posee ningún segundero central como el Reloj de Aviador (calibre 52 T.S.C.) construido conforme a los requerimientos militares (para Tirette Seconde Centrale) con el histórico calibre 52. Por aquel entonces el reloj se detenía con ayuda de un dispositivo de parada del volante al sacar la corona, de modo que los pilotos y nave gadores podían sincronizar sus relojes con la precisión de un segundo. Hoy, el pequeño segundero se encuentra a las «6 horas», pero el calibre 98300 de cuerda manual de IWC se puede parar igualmente sacando la corona.

EL ACOPLAMIENTO DE FRICCIÓN PROTEGE EL CALIBRE DE CUERDA MANUAL DEL EXCESO DE CUERDA

La caja de titanio está arenada, como es habitual en un reloj de observación, de modo que la legibilidad no pueda verse perjudicada por molestos reflejos de luz ni el enemigo pueda descubrir la ubicación. El movimiento está protegido contra los campos magnéticos por una caja interior de hierro dulce. La corona de forma cónica recuerda los primeros días de la aviación, cuando los pilotos llevaban puestos guantes gruesos en sus cockpits sin calefacción. Por entonces, la corona tenía que ser especialmente grande y fácil de manipular para que pudieran ajustar y dar cuerda al reloj también con los guantes puestos. En la actualidad, la corona sigue convirtiendo la cuerda manual diaria en toda una experiencia. Ya que con una corona tan grande podría resultar dañado el mecanismo de cuerda manual en caso de exceso de cuerda, está provisto de un acoplamiento deslizante por motivos de seguridad. El calibre 98300 de cuerda manual de IWC dispone de un índice de raqueta extralargo para un ajuste fácil y preciso de la longitud de la espiral, así como de un efectivo dispositivo antichoques, y garantiza 46 horas de autonomía de marcha. El fondo del reloj sigue siendo marcadamente sencillo; la numeración de 01/100 a 100/100 da fe de la exclusividad de este gran reloj: el Gran Reloj de Aviador Heritage 55 está limitado a 100 ejemplares y está disponible exclusivamente en boutiques seleccionadas de IWC.

IWC Big Pilot's Heritage 48 (ref. IW510301)

Para la correa de piel de ternero marrón, los diseñadores se han inspirado en la histórica correa de cuero del Gran Reloj de Aviador, con la que el reloj se podía llevar puesto incluso sobre un grueso uniforme de aviador. La correa está dividida en dos partes y cosida en el extremo, de modo que el reloj no puede caer por descuido al colocarlo en la muñeca. Hoy como entonces, la correa está sujeta a la barra de resorte por dos remaches: simplemente, algunas cosas que caracterizaron a los relojes de aviador de los años 40 del siglo pasado no se pueden mejorar.

GRAN RELOJ DE AVIADOR HERITAGE 48 CON MOVIMIENTO DE OCHO DÍAS

El Gran Reloj de Aviador Heritage 48 (ref. IW510301) hace alguna concesión más a la óptica y los hábitos modernos. Naturalmente, esto comienza con el tamaño. La caja de 48 milímetros causa una impactante impresión en la muñeca y atraerá las miradas de los curiosos en la oficina o en una cena. El reloj es apto para la vida cotidiana debido ante todo al uso de titanio ligero, que permite que el reloj alcance un peso de 120 gramos. El calibre 59215 de cuerda manual de IWC permite que el portador dis frute de una «central energética» de 192 horas de vida que asegura, con toda la cuerda dada, una reserva de marcha de ocho días antes de pararse automáticamente. El tiempo de energía restante se puede leer en la indicación de la reserva de marcha, que se puede reconocer a través de una pequeña abertura del fondo del reloj cubierta con cristal de zafiro. A pesar de esta abertura, este reloj de aviador dispone también de una caja interior de hierro dulce que conduce con seguridad los campos magnéticos alrededor del movimiento. El reloj Heritage también está provisto de un acoplamiento deslizante contra el exceso de cuerda y con una correa de piel de ternero remachada.

LOS RELOJES DE OBSERVACIÓN TENÍAN LA PRECISIÓN DE UN SEGUNDO

El manejo de relojes de observación requería en los años 40 del siglo pasado un cronómetro con la precisión de un segundo y amplios conocimientos de la navegación astronómica. La «distribución» del tiempo era ya un proceso complicado: antes de despegar, el comandante del avión sincronizaba su reloj de observación con la hora oficial indicada por el así llamado cronómetro de tierra en la sala de preparación de vuelos; ahí, se obtenía la señal horaria exacta de una señal radioeléctrica que procedía de una emisora de radio, y esta, a su vez, recibía la hora exacta de un reloj central de péndulo de segundos.

IWC Big Pilot's Heritage 48 (ref. IW510301)

Así, los relojes de aviador eran los más precisos a bordo. El observador sujetaba el octante y estaba conectado por radio con el portador del reloj de observación, el comandante del avión. Cuando el observador había hecho coincidir la retícula del octante con la estrella o el sol, decía «¡Atención, cero!» y conectaba su octante. Con la palabra «cero» el portador del reloj de observación leía la hora exacta. Entonces se calculaba el rumbo preciso mediante tablas de cálculo.

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