CHOPARD L.U.C Full Strike

Como culminación de las celebraciones con motivo del veinte aniversario de la Manufactura Chopard, Chopard presenta el L.U.C Full Strike, el primer reloj de repetición de minutos de la Casa, en el que coinciden varias primicias mundiales. En efecto, esto es así puesto que marca las horas, los cuartos y los minutos en timbres de zafiro. Su original concepto, la excelencia de sus acabados, según los criterios del punzón de Ginebra y, sobre todo, su extraordinaria sonoridad, lo convierten en un reloj completamente diferente a los demás, en un reloj aparte. Distinguido, fácil de llevar, alberga en su seno lo mejor del saber hacer, de la inventiva y de la calidad, características de la colección L.U.C.

CHOPARD L.U.C Full Strike

Manufactura prestigiosa, experta y polivalente, la Manufactura Chopard trabaja desde hace más de seis años en la realización del más sofisticado de sus relojes con sonería. La colección L.U.C ya contaba con una sonería horaria, el L.U.C Strike One, que se presentó en 2006, y que suena una vez al paso de cada hora. A partir de ahora la colección se completa con un reloj de repetición de minutos, íntegramente desarrollado, fabricado y ensamblado por Chopard: el L.U.C Full Strike. Por su aspecto se trata de un elegante reloj de oro rosa Fairmined de 42,5 mm de diámetro y de esfera calada. En realidad, alberga un importante número de soluciones técnicas, que consiguen una de las repeticiones de minutos más innovadoras.

Así es, el L.U.C Full Strike es un reloj excepcional que marca las horas, los cuartos y los minutos sobre unos timbres de cristal transparente. Estos largos tallos enrollados forman un mismo bloque con el cristal del reloj. El conjunto es un perfecto altavoz, que difunde fielmente el tintineo producido por los martillos al golpear sobre el zafiro, visibles a las 10h. El resultado es un sonido de una inigualable pureza, rico y pleno, potente y resonante. La imagen de un sonido cristalino adquiere aquí auténtico sentido. El L.U.C Full Strike suena como si se golpeara delicadamente con un cuchillo de plata un vaso de cristal de Bohemia colocado sobre la mesa de un gran restaurante.

CHOPARD L.U.C Full Strike

La creatividad relojera de Chopard
Tras este resultado acústico se esconde uno de los movimientos más sofisticados e inventivos que la Manufactura Chopard ha creado jamás. Para poner a punto el calibre 08.01-L han sido necesarias más de quince mil horas de desarrollo y está pendiente de tres patentes. Así es como Chopard ha encontrado en su seno unas soluciones completamente nuevas a unas problemáticas mecánicas históricas, que no solo afectan a la naturaleza de los timbres, sino también al conjunto del sistema de la sonería, su funcionamiento y su ergonomía.

Este movimiento en concreto comporta una serie de sistemas de seguridad que lo protegen ante el peligro de mal manipulación que amenaza a las repeticiones de minutos. Su corona sirve para remontar el movimiento en un sentido y la sonería en el otro. El L.U.C Full Strike dispone así de la reserva de energía suficiente para sonar doce veces al dar la hora más larga que existe en el lenguaje de las repeticiones de los minutos: las 12h59. Está dotado de un doble indicador de reserva de marcha situado a las dos. Sus dos agujas superpuestas indican la reserva de la sonería y la autonomía del movimiento.

CHOPARD L.U.C Full Strike

La verdadera fuerza del L.U.C Full Strike es que esta suma de tecnicidades pasa desapercibida en la muñeca, dentro de un reloj de extrema distinción, marcado con el Punzón de Ginebra. Y a demanda, apretando el pulsador integrado en la corona, da la hora, los cuartos y los minutos, para deleite de su propietario y de los que le rodean.

Un zafiro de características excepcionales
El cristal de zafiro transparente es el material tradicional de los cristales inrayables de los relojes. Pero este material, muy homogéneo y duro, alberga en su seno unas capacidades que Chopard ha logrado explotar. Los timbres de una repetición de minutos son las varillas sobre las que golpean los martillos del movimiento. Así es como se produce el sonido. En lugar de utilizar unas varillas de acero o de oro, el L.U.C Full Strike posee unos timbres de zafiro. Pero Chopard ha querido ir más lejos todavía y estos timbres forman parte de un conjunto homogéneo.

En efecto, timbres y cristal se han montado juntos en un solo bloque de zafiro. Son una sola y única pieza, sin sellado, ni cola, ni tornillos, un concepto completamente único en la historia de la relojería y objeto de una patente. En relojería, como sucede también en el mundo de la alta fidelidad, las rupturas del material perjudican a la transmisión de las ondas acústicas. La integridad física perfecta entre timbres y cristal transmite el sonido directamente al exterior del reloj, con toda su fuerza y toda su singular personalidad.

chopard calibre 08.01-L

Otra prueba de la polivalencia del zafiro es que es perfectamente sólido. Incluso tras pasar por una serie de pruebas que lo han sometido a más de dos millones de impactos bajo martillos de acero, no se rompe. La contrapartida de esta dureza es la tremenda dificultad que supone trabajarlo. Montar unos conjuntos tan delicados dentro de una materia tan resistente, sin romper el nexo entre los timbres y el cristal, ha requerido el uso de unas herramientas potentes y precisas a la vez. Solo el mismo montaje del conjunto timbres/cristal ha requerido más de tres años de puesta a punto, toda una hazaña técnica y humana.

La fuerza y la pureza del sonido
Todo esto hace que el L.U.C Full Strike posea una firma sonora única. El sonido que produce no es ni metálico, ni frío, ni tampoco seco. Es pleno y cristalino. Los timbres se producen en dos notas, do y fa. Su tintineo resuena mucho tiempo, con un factor de amortiguamiento muy débil. La riqueza tonal es de una amplitud completamente nueva, puesto que es la primera vez que el zafiro se utiliza como generador. El zafiro tiene también el papel de amplificador acústico.

Finalmente, el L.U.C Full Strike sorprende por la intensidad de su sonería, que para Chopard no era un fin en sí misma y que jamás se habría obtenido en detrimento de la calidad del sonido. Suena de manera uniforme durante los 16 segundos en que el reloj marca las 12h59, un resultado extremadamente difícil de lograr para una proeza relojera así.

Entre las notas
En la música el silencio es tan importante como la nota. Para un reloj de repetición de minutos el silencio reviste la misma importancia y Chopard ha desarrollado el L.U.C Full Strike en este sentido. El regulador, el componente que da su ritmo a la sonería, es una pieza en rotación, visible a las 8 h que normalmente puede generar un zumbido. El del calibre 08.01-L es completamente inaudible. A veces, los componentes utilizados para la sonería emiten un clic al final de la melodía, pero en caso del L.U.C Full Strike esto no sucede. Además resuelve uno de los problemas más molestos de una repetición de minutos: el silencio entre el último golpe de las horas y el primer golpe de los cuartos, que puede variar en función del cuarto a tocar.

chopard calibre 08.01-L

En efecto, la secuencia de la repetición de los minutos crea una ventana de tiempo para las horas, otra para los cuartos de hora y una tercera para los minutos. Es decir, una sonería está puntuada de largos silencios, durante los que el propietario del reloj debe esperar y en ese momento se pregunta si su reloj sigue funcionando. El calibre 08.01-L salta estos silencios automáticamente gracias a su arquitectura. Sus ruedas de las horas, de los cuartos y de los minutos están superpuestas y se arrastran mutuamente. Cuando una de ellas ha terminado su labor, automáticamente se desencadena la siguiente, con un tiempo constante, cualquiera que sea el número de golpes que tienen que sonar a continuación.

El arte de la composición
La concepción del calibre 08.01-L es totalmente excepcional. Un movimiento de repetición de minutos tradicional es una superposición. Una capa mide el tiempo y la otra transforma ese tiempo en notas. Este nuevo calibre L.U.C es muy fino, para que el L.U.C Full Strike pueda medir solamente 11,55 mm de grosor, muy poco para un reloj cuyo movimiento comporta más de 500 piezas.

Por una parte está el movimiento, el conjunto está formado por el barrilete, el tren de ruedas y el órgano regulador. Esta parte horaria dispone de 60 horas de reserva de marcha y está certificada por el Control Oficial Suizo de Cronometría (COSC). En esto el L.U.C Full Strike cumple perfectamente con las exigencias que Karl-Friedrich Scheufele, co-presidente de Chopard, ha querido que fueran el fundamento de la colección L.U.C: unos relojes de Alta Relojería de precisión certificada. Por otra parte se encuentra el mecanismo de repetición de minutos, que al contrario de lo que sucede tradicionalmente, está situado del lado de la esfera y por tanto es completamente visible.

Los martillos del L.U.C Full Strike son de acero, con una fuerza de golpeo que se puede modular individualmente, por tanto, el relojero puede efectuar fácilmente un fino ajuste de la intensidad acústica.

Un sistema de indicación de reserva de marcha original

Para los músicos que tocan instrumentos de viento, el soplido es la herramienta de base que tienen que dominar antes que su instrumento. En una repetición de minutos la resistencia también es un factor determinante. El L.U.C Full Strike está dotado de dos barriletes. Los dos son de brida deslizante, como en los movimientos automáticos, a fin de que el gesto de remontaje no tope sobre un resorte excesivamente tenso, lo que protege también contra la rotura. Uno almacena la energía necesaria para la medida del tiempo, el otro para la repetición de los minutos. Así, el L.U.C Full Strike no obtiene la energía necesaria para la sonería de una palanca de armado, que tradicionalmente se encuentran sobre la carrura de las cajas, sino que está almacenada en un barrilete especifico, que permite tocar « la hora más larga » (12h59) doce veces seguidas. Para alimentarlo, la corona de oro rosa de gran diámetro esta acoplada a un diferencial. Esta transmite la fuerza de la mano hacia el barrilete correspondiente, en función del sentido de la rotación de la corona.

El L.U.C Full Strike está dotado de un sistema de indicación de las reservas de marcha. Está formado por dos agujas sobre el mismo eje. La primera, dorada, indica la reserva de marcha del movimiento. La segunda, azul, indica el número de sonerías que se pueden activar. Pero este indicador de reserva de marcha no es solamente una información, también es la base de uno de los numerosos sistemas de seguridad que protegen al reloj.

Asegurar el movimiento

El mecanismo de una repetición de minutos es un sistema de interacciones sin igual en el mundo de la relojería. Las piezas en movimiento son numerosas y las posibilidades de rotura también. Chopard ha provisto al calibre  08.01-L de tres dispositivos de seguridad que lo protegen de cualquier error de manipulación. La reserva de marcha de la sonería está acoplada a una rueda semi-dentada. Cuando está demasiado baja, desactiva la sonería de la repetición de minutos. El reloj no puede sonar de manera completa por falta de energía.

CHOPARD L.U.C Full Strike

Por otra parte, a fin de maximizar la reserva de marcha de la sonería, un ingenioso dispositivo ha sido integrado en el embrague del calibre 08.01-L, que es objeto de una patente. Durante el momento del embrague y del desembrague, el regulador no gira. Solo cuando todo está en sus sitio es cuando la sonería consume energía.

Durante la sonería misma, la corona está desconectada del movimiento. De este modo no se puede efectuar una puesta en hora, cosa que ocasionaría daños al movimiento. Durante ese momento, el pulsador que inicia la marcha, integrado en la corona, está también desactivado, porque requerir un segundo inicio podría forzar el embrague de la sonería.

Asegurar el sonido

Los riesgos de rotura no son los únicos que acechan a un movimiento de repetición de minutos. También puede sonar de manera imperfecta. Chopard ha creado unas seguridades suplementarias que garantizan la regularidad de cada indicación sonora. La toma de información se hace sobre los husos por medio de los picos que están sobre los rastrillos, pero la restitución de la información no se hace directamente a través de estos rastrillos, como se hacía tradicionalmente, sino mediante unos rochetes que accionan los pernos. Esto propicia un rendimiento del engranaje, que permite aumentar la seguridad y garantizar un tempo regular. Esta disposición se encuentra habitualmente para las horas, sin embargo, en este calibre se ha ampliado a los cuartos y a los minutos.

Chopard también ha solucionado el riesgo de irregularidad de la intensidad sonora. Para evitar que los últimos golpes sean débiles, una disposición coaxial de los rochetes asegura una buena subida de los martillos y por tanto una fuerza de golpeo constante sobre los timbres. Además, una unión flexible entre el rochete de las horas y el de los cuartos garantiza un tempo constante entre el último golpe de las horas y el primer golpe de los cuartos, cualquiera que sea el número de cuartos a tocar.

Con este total de siete sistemas de seguridad, el L.U.C Full Strike alcanza un nivel de sofisticación muy importante. El reloj está protegido del riesgo de rotura. Esta permanente preocupación por la durabilidad y la calidad es la firma de la Manufactura Chopard.

La distinción de los relojes  L.U.C

Como complemento a su riqueza relojera, el L.U.C Full Strike es un reloj de una perfecta elegancia. Fiel al diseño de los relojes L.U.C, exhibe una carrura con satinado vertical, que contrasta con un bisel y un fondo pulidos. Para la ocasión, todas las inscripciones de este fondo han sido grabadas a mano. Su caja está fabricada en oro rosa de 18k Fairmined. Esta etiqueta certifica que el oro que ha adquirido Chopard procede de una cooperativa de gestión ética, humana y medio ambiental certificadas.

Con 42,5 mm de diámetro para 11,55 mm de grosor, esta caja es de dimensiones contenidas. El equilibrio de las líneas ha sido especialmente cuidado. En efecto, las repeticiones de minutos generalmente están provistas de una palanca de armado, que proporciona la energía necesaria para la sonería. El desencadenante de la repetición de los minutos del L.U.C Full Strike se produce apoyando sobre un botón situado en el eje que lo corona. El reloj está montado sobre una correa de cocodrilo de doble faz, con certificado CITES, cosida a mano y teñida con pigmentos vegetales. Así, aunque lo que se admire sea su esfera o su movimiento, el reloj siempre se viste con el mismo precioso cuero.

La esfera del L.U.C Full Strike está ampliamente perforada, cosa que impone todavía mayores cuidados. Está completamente realizada en oro macizo, incluyendo el segundero pequeño situado a las 6 horas. Su guillochage irradia desde el logo de Chopard, esta vez colocado a las 3 horas. Sus diferentes niveles exhiben calcos negros, a excepción de su vía férrea, grabada sobre la superficie del conjunto timbre/cristal de zafiro.

El sentido del detalle

La atención que se concede a los detalles se aplica a todo el L.U.C Full Strike. En efecto, su movimiento y su caja portan el Punzón de Ginebra. Particularmente exigente, esta certificación obliga a elecciones técnicas y estéticas que aumentan todavía más la complejidad del concepto y la realización de las piezas del calibre  08.01-L. Por ejemplo, estipula que los resortes no pueden ser de alambre, sino que deben de tener un talón y estar decorados. Sin embargo, los que sostienen las cabezas perdidas del regulador miden 7/100e de milímetro.

CHOPARD L.U.C Full Strike

Todos los componentes del calibre 08.01-L están cuidadosamente acabados, bien con un perlado, o con Côtes de Genève o bien mediante líneas trazadas. En todos los casos, se someten un meticuloso achaflanado completamente realizado a mano. Su platina y sus puentes están realizados en alpaca, un metal noble que no perdona ninguna raya, ningún error de ejecución. Se presenta sin tratar, con su tono natural, gris ligeramente dorado, y se aprecia a través del fondo de zafiro del L.U.C Full Strike.

Acumulando belleza en los detalles, unos acabados extremadamente cuidados y una sonoridad cristalina y plena, el L.U.C Full Strike encarna en sí mismo toda la extensión de las competencias relojeras de Chopard. Veinte años después de la creación de la Manufactura Chopard, la Casa presenta una ejecución extraordinaria del reloj de repetición de minutos, fácil de llevar en la vida diaria, que no desvela su verdadera delicadeza más que a un oído atento y experto, el del caballero moderno, amante de los objetos de excepción.

Referencia 161947-5001. Edición limitada de 20 piezas.

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