Bugatti Aérolithe de PARMIGIANI FLEURIER

No existe un coche rodeado de más misterio que el Bugatti Aérolithe. Poco después de su presentación en el Salón del Automóvil de París en 1935 por parte de Ettore Bugatti, este ejemplar único se volatilizó de la faz de la Tierra sin dejar tras de sí más que algunas fotos y esbozos, así como la evocación de un singular color crema de menta. Lo que nadie ha olvidado es el material utilizado para su elaboración, que fue la sensación del año: una aleación de magnesio conocida como ELEKTRON, sobrenombre que a veces se da a este coche vanguardista. La carrocería del Bugatti Aérolithe, increíblemente ligera y, sin embargo, de tal resistencia que era imposible abollarla, era peligrosamente inflamable y muy volátil. Parmigiani Fleurier ha decidido rendir homenaje al primero de un linaje excepcional de coches creando el reloj Bugatti Aérolithe y modelándolo a imagen y semejanza del misterioso desaparecido.

reloj Bugatti Aérolithe de PFC329-3400600 PARMIGIANI FLEURIER

Volviendo al auto, la alta volatilidad del material determinó el trabajo del montaje, inevitablemente delicado, requirió renunciar a la soldadura tradicional de las piezas para imaginar otra técnica, una forma increíblemente ingeniosa de unir las piezas que debemos a Jean Bugatti, el hijo de Ettore. Esta solución determinó por completo la estética futurista del coche y consistía en diseñar la carrocería en dos piezas longitudinales, unidas por una estructura a modo de espina dorsal que atravesara el coche desde la punta hasta la parte trasera. Fue por tanto un obstáculo, o un reto —la volatilidad del magnesio—, lo que dio lugar al diseño revolucionario del Bugatti Aérolithe. El resultado, de curvas futuristas y prominencias armoniosas, evoca la influencia «streamline» y rebosa de una gracia que no deja de sorprender. A pesar de la desaparición inexplicable de este primer y único prototipo, las ideas geniales permanecen. Esta carrocería de magnesio dominada por la espina dorsal se retomó en el coche siguiente, bautizado como Bugatti Atlantic, que reproduce manteniéndolo intacto el genio creador de la familia de Molsheim.

La premisa en todos los relojes de la colección Bugatti consiste en captar el rasgo más singular y distintivo del coche, ya sea una forma, una función o un proceso técnico, y trasladarlo al reloj, en particular a su carrura.

Bugatti Aérolithe de PARMIGIANI FLEURIER

El Bugatti Aérolithe se distingue por el remache que lo recorre desde la punta hasta la parte trasera. Además de unir la carrocería ante la imposibilidad de soldar el magnesio, este remache confiere al coche una estética futurista. Por ello, esta característica se ha trasladado a la carrura en la zona de las cuatro asas del reloj y en los dos pulsadores del cronógrafo que se han moldeado con una arista. El perfil del reloj se mantiene idéntico, acorde con los códigos de diseño de la marca, pero la superficie de las asas y de los pulsadores evoca la carrocería remachada del Aérolithe. Estas estructuras presentan una forma geométrica compleja y se precisa una gran maestría para moldear una arista marcada, precisa y sin la menor deformación. El juego de luces debe ser perfecto.

Por otra parte, destaca el trabajo de acabado, igual de complejo dado el poco espacio disponible para pulir las dos facetas de las asas y de los pulsadores. Se han utilizado varios procedimientos especiales para que los artesanos puedan encontrar la amplitud de trabajo necesaria para sus herramientas de acabado; una labor de minuciosidad y paciencia fuera del alcance de cualquier máquina.

El Bugatti Aérolithe presenta dos variantes de esfera, un fascinante «azul abisal» y un misterioso color «crema de menta». Estas dos realizaciones son una proeza de Quadrance et Habillage, la manufactura de esferas de la división de relojería específica de Parmigiani Fleurier.

El «azul abisal» se obtiene sumergiendo la esfera en un baño galvánico, de modo que se produce una reacción electrolítica que genera el tan buscado color azul profundo. Este baño galvánico se altera en cada exposición y es preciso saber regenerarlo a la perfección para que el color se mantenga y resulte homogéneo de una esfera a otra. Asegurar esta repetibilidad requiere una maestría teórica completa y, como dirían los artesanos, el buen ojo y la intuición que solo puede conseguirse a base de experiencia.

El color «crema de menta» y sus sutiles reflejos se obtiene por superposición de tonos. La capa galvánica de la base de la esfera es de rodio y posee un color plateado, metálico. Por encima, se aplica una capa de laca zapón de un color verde muy concreto. Los tonos de los dos estratos se superponen y el resultado es una superficie con unos reflejos fantásticos, a veces verde pálido y a veces metálicos, que confieren al «crema de menta» esa belleza misteriosa.

reloj Bugatti Aérolithe PFC329-3405600 de PARMIGIANI FLEURIER

Ha sido necesario un largo proceso de pruebas para conseguir el color perfecto y, aún hoy, se utiliza una esfera patrón para garantizar que el «crema de menta» se asemeja al diseño original. Como un secreto bien guardado, este patrón también indica que los colores de Quadrance et Habillage son inimitables fuera de sus paredes.

Sobre los colores fascinantes de la esfera, ya sean azules o verdes, se superponen las agujas, de un color rojo muy vivo a semejanza del logotipo rojo y negro de Bugatti situado en las 6 h. Este contraste se traslada a la pulsera Hermès de piel de becerro graneada color azul zafiro o caramelo con una franja lustrada de color rojo vivo. Para acabar, el cierre se ha rediseñado totalmente para simbolizar la calandra de un coche, de modo que el ADN de la marca Bugatti envuelva la muñeca desde todos los ángulos.

La complicación del «fly-back» es una especialidad de la aeronáutica que permite al portador parar, poner a cero y volver a arrancar el cronómetro con una sola pulsación del botón. De ese modo, los pilotos pueden calcular de forma precisa su tiempo de vuelo por dirección sin perder unos preciados segundos manipulando un reloj (en un cronógrafo convencional hay que presionar tres veces dos pulsadores para realizar la misma operación).

Como el coche de carreras al que representa, el reloj Bugatti Aérolithe está equipado con el módulo fly-back, que tiene la particularidad de haber sido desplazado 180° para facilitar su uso. Los pulsadores resultan más prensibles y son accesibles con el pulgar en lugar de con el índice, puesto que están situados en las 8 y las 10 h en lugar de en las 2 y las 4 h como es habitual. En cuanto a la caja del Bugatti Aérolithe, más fina que la de los otros cronógrafos de la marca, su perfil se ha rediseñado para que resulte más esbelto, más aéreo y retome las fascinantes curvas del coche.

El Bugatti Aérolithe es una maravilla técnica a la vez que una proeza de creatividad estética teniendo en cuenta que condensa los rasgos distintivos de un coche sin por ello perder la esencia de un reloj Parmigiani Fleurier. El perfil de la pieza es idéntico al de la colección en su conjunto y la calidad de los acabados cumple los estándares irreprochables de la marca. El Bugatti Aérolithe ilustra el potencial de una manufactura independiente. Su historia relata la vida de una división relojera perfectamente verticalizada cuyas entidades mantienen un diálogo constante, un diálogo de ayuda e inspiración mutua que están detrás de la fuerza de Parmigiani Fleurier.

Parmigiani Fleurier presenta una nueva correa para acompañar al Bugatti Aérolithe que completa las correas de piel de becerro graneada existentes y sublima la elegancia masculina de este reloj. Esta nueva correa deja entrever dos estratos de piel con una tonalidad de color distinta. La capa superficial está calada y forma un motivo en nido de abeja, una estructura alveolada que revela por superposición la capa secundaria de piel. Cada alvéolo se ha troquelado con chorro de agua, una técnica puntera que permite la más alta precisión y no produce quemaduras en la piel a diferencia del corte con láser. A continuación, las dos capas de piel se unen y se cosen a mano con punto de guarnicionero, cuyo sofisticado relieve se suma a la elegancia del conjunto.

Bugatti Aérolithe de PARMIGIANI FLEURIER

Lo excepcional de esta correa es que conserva una ergonomía y una flexibilidad incomparables pese a las múltiples capas que la componen, lo que pone de relieve el talento en marroquinería y el exquisito trabajo subyacente de las pieles. La correa alveolada permite un juego de colores adicional que combina a la perfección con la esfera del reloj. La primera realización del Bugatti Aérolithe y de su esfera «azul abisal», se adorna con una correa tono sobre tono, azul profundo sobre azul noche. Los tonos deliberadamente parecidos de las pieles retoman los sutiles efectos de luz y de profundidad de la esfera.

La segunda realización, no menos fascinante, es el color «crema de menta», único en el mundo de la relojería. Esta esfera y sus reflejos plateados se combinan con una correa gris-verde sobre un estrato de fondo color camel-crema. Esta aleación de pieles refleja el lado metálico, futurista del «crema de menta» al tiempo que su cálida armonía.

Las nuevas correas prolongan la elegancia deportiva del Bugatti Aérolithe en torno a la muñeca de su portador. Estas encarnan una búsqueda de la excelencia estética que mueve a Parmigiani Fleurier en cada una de sus creaciones, hasta el más mínimo detalle.

correas Bugatti Aérolithe de PARMIGIANI FLEURIER

Especificaciones técnicas

Caja redonda con 3 partes fabricada en titanio oro blanco de 18 quilates; acabado pulido y satinado. Dimensiones 41mm diámetros y grosor 12,55mm. Cristal de zafiro antirreflejos. Corona Ø 7mm. Fondo de cristal de zafiro con grabado del fondo número individual.

Hermeticidad: 30 metros o 3 ATM.

Esfera en latón color azul abisal o color crema de menta. Índices apliques rodiados. Acabado: exterior satinado, centro opalino, contadores azulados. Agujas: forma delta con material luminiscente.

Movimiento cronógrafo flyback automático calibre PF335, reserva de marcha 50 horas, frecuencia 4 Hz (28.800 vph), 311 componentes, 68 rubíes, 2 barriletes en serie, decoración «Côtes de Genève», puentes angulados. Funciones: horas y minutos; segundero pequeño en las 9 h; indicador de fecha; crono de 1/4 s, segundero grande, contador de 30 min. en las 3 h; flyback.

Correa de piel de becerro Hermès, color azul de Malta o color caramelo; o correa de piel calada bicolor, napa azul abisal sobre napa azul noche o napa gris-verde sobre napa crema. Cierre desplegable.

Referencias:
– PFC329-3400600: azul.
– PFC329-3405600: verde.

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