BOVET Récital 22 Grand Récital

En 2016, BOVET sorprendió a los coleccionistas con el lanzamiento del tourbillon Récital 18 Shooting Star , que revolucionó el estilo relojero combinando su movimiento con una caja asimétrica de diseño patentado. Un año más tarde, BOVET presentaba el Récital 20 Astérium, una evolución de ese primer guardatiempo celestial, que tomaba prestadas del Récital l8 su caja innovadora, su arquitectura inédita y la lectura intuitiva de las indicaciones astronómicas.

BOVET Récital 22 Grand Récital

Al igual que el universo infinito representado por esta nueva trilogía de guardatiempos, la imaginación de Pascal Raffy, propietario de BOVET, parece no tener límites. El tourbillon Récital 22 Grand Récital es el tercer acto de un poema relojero que Pascal Raffy y los artesanos de la Maison comenzaron a escribir hace dos años. Juntos, hoy nos invitan a observar la evolución de los tres astros que marcan el ritmo de nuestras vidas: el sol, la Tierra y la luna.

En este gran teatro astronómico, llamado Tellurium-Orrery, el sol está representado por el tourbillon volante, donde el puente de la jaula evoca los rayos resplandecientes. La imponente Tierra hemisférica gira alrededor de su propio eje e indica las horas en un ciclo natural de 24 horas. Por último, una luna esférica se mueve alrededor de la Tierra en 29.53 días, que corresponden exactamente a la duración de su período sinódico.

Con el fin de resaltar el esplendor del sol, la jaula del tourbillon ha sido elevada por encima de la superficie del movimiento. Su construcción inédita y patentada, que se caracteriza por un punto de fijación central, ofrece una cronometría óptima, además de una elegancia y una transparencia inigualables. Los cinco brazos del puente de la jaula de titanio envuelven el órgano regulador. Esta representación tridimensional de nuestro astro evidencia el biselado manual de los cinco brazos de este puente que ilumina sutilmente la decoración celestial del guardatiempo. Los sesenta segundos de su rotación le permiten indicar los segundos a través de una aguja fijada directamente sobre la rueda de la jaula, que recorre un sector graduado en veinte segundos.

La Tierra está representada por un hemisferio cuya superficie está decorada con un mapa grabado y pintado a mano, donde los océanos, las montañas, los desiertos y los bosques están minuciosamente detallados. Además de la dificultad de realizar su obra sobre una superficie hemisférica, el artesano emplea una técnica desvelada por BOVET en 2017, que consiste en aplicar material luminiscente sobre una pintura en miniatura. De esta manera, la Tierra se ilumina mientras el resto del guardatiempo permanece en la sombra. El artesano se enfrenta ahora a una de las etapas más delicadas de su trabajo: la aplicación de varias capas sucesivas de laca transparente sobre la superficie del globo antes del proceso de pulido.

BOVET Récital 22 Grand Récital

Para lograr un mayor realismo, el artista pinta posteriormente unas nubes y unas corrientes de aire en la superficie del globo. Separadas del resto de la superficie terrestre por las espesas capas de laca, las nubes parecen flotar en el aire. Como en la realidad, la Tierra gira en 24 horas y en sentido antihorario. En la base del globo, una escala graduada indica la hora a través de una aguja tridimensional de titanio pulido situada entre el tourbillon y el globo terráqueo.

Para aportar todavía más armonía a este espectáculo celestial, las indicaciones de los minutos retrógrados y de la reserva de marcha se muestran en unos sectores hemisféricos con la misma curvatura del globo terráqueo. Los cristales de zafiro colocados en sus centros magnifican los mecanismos que se encuentran debajo y parecen sobrepasar los límites espaciales de la caja.

Por último, una apertura circular está situada en el lado izquierdo de la jaula del tourbillon. Su bisel metálico lleva también una lupa que permite leer la fecha sobre un disco de cristal que gira en la parte inferior del movimiento. Para destacar la fecha, un anillo maquinado directamente a partir de un material luminiscente sólido resalta el contorno interior de la ventana. Está colocado simétricamente al anillo superior del cono y a la rueda de la reserva de marcha, fabricada en el mismo material.

Para admirar en toda su extensión el ingenio que Pascal Raffy y el equipo técnico de BOVET han volcado en este guardatiempo, hay que observarlo desde todos los ángulos. Dando la vuelta al guardatiempo y mirando a través de su amplio cristal de zafiro, se descubre un gran puente decorado con un acabado Côtes de Genève circular, centrado en el eje del tourbillon. Distintas ventanas se abren para indicar las horas, el día, el mes y el año bisiesto, mientras que el puente guía el disco de cristal de la fecha que se muestra en ambas caras del movimiento. Esta combinación de indicaciones actúa como una especie de cerebro mecánico que controla el calendario perpetuo. Esta decisión inteligente de los relojeros de BOVET garantiza una precisión óptima en la indicación y el ajuste de todas las funciones del Tellurium.

Diseñado y desarrollado específicamente para el Grand Récital, el calendario perpetuo está repleto de innovaciones, incluida una inédita indicación de la fecha que se muestra a través de un disco de doble cara, objeto de una patente. El disco está animado por un mecanismo retrógrado en el que una cremallera micrométrica, también patentada, optimiza el funcionamiento a la vez que reduce el volumen ocupado. Las bruscas aceleraciones y desaceleraciones que actúan sobre el disco de la fecha, combinadas con la inercia del cristal mineral del que está hecho, llevaron a los relojeros a desarrollar un engranaje regulador que disipa la energía en el salto retrógrado del disco.

Firme partidario de las complicaciones útiles y siempre atento al confort de los coleccionistas, Pascal Raffy pidió al equipo técnico de la Manufactura diseñar un mecanismo que simplificara el ajuste del conjunto del calendario perpetuo. Ni que decir tiene que la solución – patentada – elegida por los técnicos de la Maison deleitará a muchos coleccionistas. Además de los correctores tradicionales que permiten ajustar cada indicación individualmente, han desarrollado un pulsador posicionado entre las asas superiores, que regula simultáneamente todas las funciones del guardatiempo. Por lo tanto, si el guardatiempo ha estado parado durante seis días, por ejemplo, bastará con presionar seis veces este pulsador para ajustar perfectamente todas las funciones del calendario perpetuo y del Tellurium.

La dimensión del trabajo artesanal y artístico presente en estos hemisferios sería suficiente para considerar cada uno de los sesenta guardatiempos de esta serie limitada como una pieza única. Sin embargo, Pascal Raffy quiso ir más allá, permitiendo a los coleccionistas elegir la orientación del mapa de la Tierra para que el lugar escogido por ellos esté posicionado en el eje tierra-sol cuando el guardatiempo indica el mediodía. Esta opción de personalización implica que cada movimiento y cada guardatiempo sean ensamblados sólo después de haber recibido las peticiones de cada coleccionista. La personalización permite además saber en qué parte del mundo es de noche, gracias a la coloración en blanco y negro del anillo que rodea la Tierra. Este indicador cóncavo y circular, ensanchado en la parte inferior para permitir leer la hora, demuestra la maestría de los micro-mecánicos responsables de su manufactura.

La luna está representada por una esfera que recorre una órbita completa en exactamente 29.53 días, correspondientes al período sinódico de nuestro satélite natural. Gracias al mecanismo de alta precisión que anima la luna, la indicación de su fase, también legible en el anillo concéntrico de la Tierra, registra un desajuste de un solo día cada 122 años. La esfera está dividida en dos zonas: una negra y otra grabada con los relieves de la superficie lunar. Las zonas grabadas de esta segunda mitad están rellenas de material luminiscente, permitiendo así distinguir claramente qué parte de la luna recibe directamente la luz del sol. Esta rara combinación de indicaciones es el objeto de una de las cinco patentes presentes en el movimiento del Grand Récital.

BOVET Récital 22 Grand Récital

En cuanto a las características técnicas, un único barrilete es suficiente para suministrar energía a los 472 componentes de este complejo calibre y para garantizar una reserva de marcha superior a nueve días. Reconocidos especialistas en reservas de marcha largas, los relojeros de BOVET saben que es más importante ahorrar energía que incrementarla cuando se trata de aumentar la autonomía de un calibre. El secreto de su éxito reside en la elección sistemática de métodos de manufactura tradicionales y artesanales. Una multitud de detalles, que incluyen el tallado de los dientes, el bruñido tradicional de los pivotes o el acabado impecable de cada componente, se unen para crear las bases de la excelencia que caracteriza a los movimientos manufacturados por BOVET.

Un tourbillon volante de doble cara ha sido el elegido para regular este calibre. Esta construcción patentada permite mejorar las prestaciones cronométricas reduciendo de forma significativa el brazo de palanca en el punto de fijación y distribuyendo inteligentemente la masa. El balancín-espiral y el escape están posicionados a ambos lados del punto de fijación central, creando una arquitectura atípica que realza la estética de todo el conjunto, puesto que la sujeción del tourbillon al movimiento resulta prácticamente invisible. Un balancín de inercia variable, unido a una espiral fabricada en los talleres de BOVET, garantiza la precisión del movimiento oscilando a 18.000 A/h.

El diseño de la caja, inspirado en la forma de un atril, con un diámetro de 46mm, es inseparable de la estructura del movimiento. Esta arquitectura única abre una nueva ventana a la interpretación tridimensional de la lectura del tiempo desarrollada por Pascal Raffy y los relojeros de BOVET. Esta caja está disponible en oro rojo o en platino. Como ya es costumbre en BOVET, el Récital 22 Grand Récital se presentará en edición limitada, según el número de movimientos manufacturados. De esta manera, independientemente del aspecto final del guardatiempo, únicamente sesenta movimientos Grand Récital saldrán de los talleres de BOVET. Según la visón de Pascal Raffy, los valores fundamentales de la alta relojería incluyen el dominio de la técnica y de la cronometría, las artes decorativas y la personalización en el respeto de las tradiciones de la manufactura artesanal. Llevados a sus máximos niveles de excelencia, estos valores se armonizan para ofrecer al coleccionista la más noble y poética expresión del tiempo.

Referencias: R220001 (oro rojo) y R220002 (platino).

Video disponible en el Canal YouTube o en el Canal Vimeo de Nuevos Relojes.

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