PARMIGIANI FLEURIER Métrographe con esfera blanca o negra

¿Cómo describir la jornada de cualquiera hoy en día? Sin duda está marcada por el ritmo, está secuenciada, bajo el signo de la eficacia y de la multiplicación de los intercambios. Preparado para cada ocasión, el reloj debe responder con su presencia tanto en su funcionalidad como en su diseño. Basándose en este razonamiento, Parmigiani Fleurier ha recuperado uno de los relojes emblemáticos de la línea Tonda. El nuevo diseño del Métrographe lo inscribe actualmente en un registro más dinámico, inspirado por distintas referencias relojeras.

PARMIGIANI FLEURIER Métrographe con esfera negra

Conserva un repertorio urbano y expresivo, su principal característica, pero sus nuevas indicaciones, como el taquímetro o las proporciones de los contadores de nueva inspiración, son el reflejo de su vínculo con la tradición de los cronógrafos, con ese gusto pronunciado de la calidad que añoran los hombres en busca de un sentido.

Completamente pulida, la caja acoge dos tonos de esferas, una plateada blanco brillante y una de color negro óxido, obtenidas ambas conforme a los procedimientos desarrollados por los especialistas de la Manufactura. La esfera negra presenta un calcado de oro rosa satinado que hace alusión a las agujas de los dos contadores elaborados en ese mismo metal con reflejos cálidos. En la esfera blanca responden las agujas azuladas. Bajo los apliques y en los contadores, la decoración azulada ha sido realizada con un peine que retira una ínfima cantidad de material. Esta decoración crea un efecto concéntrico que estría la esfera y le aporta cierto relieve.

La esfera queda adornada por la importante presencia de los contadores de las horas y de los minutos, pero sus proporciones se han adaptado para una lectura directa más eficaz. La parte exterior del 8 está asimismo marcada por una ligera elevación del material en lugar de por una zona plana de material luminiscente. El volumen y el amor por el detalle, aunque sea imperceptible, contribuyen a crear la personalidad de esta esfera. Lo mismo ocurre con la cifra «1» roja del calendario, un sutil estímulo que Parmigiani Fleurier ha reinstaurado en el Métrographe. En armonía con el cronógrafo, la escala del taquímetro, que apela a la velocidad, es un vector adicional que otorga energía al diseño.

Sin alejarnos de la esfera, las agujas abombadas le aportan brillo. Ya se pudo apreciar la doble aguja en las 3 horas en el Tonda Chronor Anniversaire presentado con motivo del 20.º aniversario de la casa. Sin resaltar demasiado, la presencia del azul en determinadas agujas hace referencia a la relojería tradicional, mientras que los índices rediseñados aportan a la pieza un aire contemporáneo.

PARMIGIANI FLEURIER Métrographe con esfera blanca

El Métrographe se acciona por el movimiento de cuerda automática PF315 dotado de un módulo adicional cronógrafo. Realizado en el seno de la división transversal de la Manufactura, este movimiento presenta puentes decorados con «Côtes de Genève». Esta pieza está disponible en dos versiones: con una correa de cuero, elegante y ligera, y con un brazalete de acero en un registro sport chic.

Conjugado con las nuevas bazas estéticas que le aportan mayor vigor, el espíritu del Métrographe persiste y se consolida, de acuerdo con su tiempo.

Referencias: PFC274-0001404-XC1442 (esfera negra) y PFC274-0000100-XC1342 (esfera blanco-plateada).

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